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miércoles, 1 de junio de 2011

Rigurosamente alinearé mis objetivos - Ajustando nuestro rumbo...

"Cuando un hombre camina en dirección a su destino,
se ve forzado muchas veces a cambiar su rumbo."

Paolo Coelho

"...para un ser conciente, el existir es cambiar,
el cambiar es madurar,
y madurar es continuamente estar reinventándose a sí mismo."

Henri Bergson


Diferente a los que muchos podrían pensar, la vida no es una línea recta, predefinida y a la cual tenemos que someternos sin posibilidad de cambio. La vida es más bien un caminar hacía una meta. Sin embargo, durante ese caminar, siempre estamos tomando desvíos y rutas que cambiar de acuerdo a nuestras circunstancias. Algunas nos alejan más y más de nuestra meta, otras nos acercan más a ella. Todo depende de cómo ajustemos nuestro rumbo. ¿Y entonces cómo ajustamos nuestro rumbo para ser más efectivos en llegar a la meta? A continuación unos tips para lograrlo:

A. Fíje para usted un marco de referencia personal: Defina claramente quién es usted y en qué cree. Manténgase integro y transparente, y de acuerdo al marco de referencia que usted ha defindo para usted. Sea usted mismo.
  1. Tenga claro su propósito en la vida: Asegúrese de saber para qué existe y para dónde va en esta tierra. Defina su misión y visión de vida, y tenga un plan de vida claro; unos pasos claros de cómo espera llegar a su meta.
  2. Asigne la prioridades correctas de vida: De acuerdo a su propósito, defina con claridad qué pasos le llevaran a su metas y cuales no. Organícelos de acuerdo al Principio de Pareto: enfocarse en el 20% de pasos que le generarán el 80% de resultados. No se deje distraer por aquellas cosas que no le llevarán a lograr su propósito, solo le harán perder mucho tiempo valioso.
  3. Apóyese en unos principios claros: Tenga claro cuáles son sus principios de vida y sus creencias. Evalúe si lo que cree coincide con lo que espera alcanzar, si los principios a los cuales se ha adherido realmente le darán los resultados esperados. Si no es así, reevalúe y ajuste las cosas. Defienda siempre sus principios y convicciones, pero permítase ponerlas en duda si es necesario. El reeevaluarlas de vez en cuando le permitirá afianzarlas o revisarlas.
  4. Conózcase y entiéndase a sí mismo: Haga lo que pueda para conocerse cada vez más; use tests de personalidad, de temperamento, de dones, etc. Reconozca cuales son sus fortalezas y sus debilidades, y a acéptelas tal y como son. Piense en cómo crecer y madurar en sus fortalezas, y en cómo superar sus debilidades de la mejor manera. Recuerde siempre que muchas de nuestras debilidades requieren de otros para ser compensadas y superadas, por eso: nunca trabaje solo en su crecimiento - rodéese de otros que trabajan con usted.
B. Manténgase enfocado: Muchas personas tienen metas claras de lo que quieren lograr en la vida, y sin embargo no las alcanzan o se demoran mucho en lograr lo que esperan. ¿Por qué? Sencillamente porque se dejan distraer por las dificultades de la vida o nuevas cosas que parecen más atractivas. La vida es un proceso que requiere de perseverar aún cuando todo a nuestro alrededor pareciera no estar llevándonos a dónde queremos. Para lograr el éxito y el cumplimiento de su propósito en la vida, usted debe mantenerse enfocado en él y en todo lo que le lleva a él. Para ello:
  1. Concentre su atención en lo que es importante: Defina claramente qué es lo más importante, lo que le ayudará más a lograr lo que anhela, y concentre toda su atención en ello. Manténgase perseverante y con el tiempo verá los buenos resultados.
  2. Nunca deje de aprender: Esté siempre actualizándose, infromándose y aprendiendo. Pero hágalo con sabiduría. No se trata de aprender de todo, sino únicamente aquello que realmente le hará crecer y llegar a su meta. Para ello...
          a. Sepa lo que es importante saber: Solo aprenda lo que es importante para su propósito. No se distraiga con aprendizajes inútiles.
          b. Lea, observe y escuche de manera crítica: Sea muy crítico. Estudiélo todo, retenga lo bueno y deseche lo que no sirve. No acepte cualquier cosa como verdadera, no importa que tan científica, bíblica o real aparente ser. Siempre investigue también por su propia cuenta. Recuerde que existen muchos charlatanes que son muy hábiles en hacerle creer a la gente cosas que no son ciertas, pues se aprovechan de que la mayoría de personas no revisa si lo que le están diciendo es cierto y real o no.
          c. Decida qué hacer con esa información: A medida que va aprendiendo cosas nuevas y recibiendo nueva información, clasifique la misma y decida en qué y para qué le sirve. Úsela lo más pronto posible; si no, deséchela. La realidad demuestra que la información que no se usa pronto, nunca se llega a usar.

C. Manténgase flexible: A pesar de todo lo que hemos hablado hasta acá, sea flexible. No covierta su plan de vida en algo inamovible. La vida puede traer cambios y rutas inesperadas, que requerirán de que haga nuevos ajustes y flexibilice lo planeado. Incluso puede significar que cambie varios de sus planes o los cancele del todo. Permita que esto suceda, pero no pierda de vista su meta. Para mantenerse flexible...
  1. Sea creativo: Tómese tiempo para crear nuevas soluciones, nuevos productos, nuevas relaciones, etc. Use su habilidad creativa en todo lo que haga. Piense en hacer las cosas de manera diferente a la tradicional.
  2. Sea adaptable: La vida da muchas vueltas y constantemente nos encontramos en situaciones desconocidas para nosotros. No se desanime con eso; manténga una actitud positiva y permítase el adaptarse a lo nuevo. Entrénese al viajar o comer en sitios en los que nunca antes había estado, o al formar relaciones que nunca antes habría pensado en formar. Dése la oportunidad de aprender de otros a ser más adaptable.
  3. Aprenda de los errores: Nunca niegue sus errores. Aprenda de ellos. Trate de entender en qué y cómo falló, y saque las conclusiones que le lleven a aprender nuevas maneras de hacer las cosas. Recuerde que todos cometemos errores todo el tiempo. La clave el éxito no está en no cometer errores ni fracasar nunca, sino en lo que aprendemos de los errores y fracasos de la vida. El éxito solo lo alcanzan aquellos que después de caer una y otra vez, vuelven y se levantan, aprenden su lección y siguen adelante intentándolo de nuevo.

viernes, 15 de abril de 2011

Procuraré alcanzar mi significado personal - Usted será lo que vea en usted

"La persona común se va a su tumba,
sin haber tocado su música."

Oliver Wendell Holmes


El destino de cada persona está en sus propias manos. Todos nosotros tomamos constantemente decisiones que definen nuestro destino. Echarle la culpa a las circunstancias o a los otros por nuestro destino no es excusa. Si usted dice que se ha convertido en mala persona por causa de su transfondo e historia de padres abusadores o algo por el estilo, solo está sacando excusas, pues usted tiene siempre en sus manos la decisión de si sigue o no con lo que otros hicieron, de si sigue o no cargando con lo que sufrío.

El destino se crea y se cambia de la siguiente manera: Todo inicia con un pensamiento. Nosotros permitimos que ese pensamiento ‘anide’ en nuestra mente, se afiance en ella. Con el tiempo ese pensamiento nos lleva a crear una fantasía. Nos imaginamos lo que haríamos si… En la medida, en que alimentamos nuestras fantasías, nos daremos cuenta que no será suficiente y seguiremos con la acción. Una vez que hemos actuado, descubriremos que queremos volver y volver a hacerlo. Entonces, a medida que repetimos nuestra acción, creamos un hábito. Ese hábito nos influenciará tanto con el tiempo, que definirá nuestro carácter. Ya no solo actuaremos o pensaremos de una u otra forma, sino que seremos así. Empezaremos a pensar y actuar de cierta manera. Eso creará en nosotros una cultura propia, que determinará nuestro destino personal. Así como el proceso anterior se aplica para lo negativo, también funciona para salir de un destino equivocado.


Cuando entendemos este proceso, nos damos cuenta que no tenemos excusa: las decisiones que definen nuestro destino, son decisiones que tomamos nosotros, no los demás o las circunstancias por nosotros. Somos nosotros los que decidimos si tan solo reaccionamos a las circunstancias o si somos proactivos y sacamos lo mejor de ellas.

La definición y comprensión de nuestro destino se fundamenta en tres puntos claves:
  1. Entender que usted fue creado con un propósito y una misión en esta tierra.
  2. Concientizarse que al ser creado de esa manera, usted fue diseñado único e irrepetible, y que por ende tiene un significado.
  3. Enteder que alcanzar su destino implica trabajo; implica confrontar y superar sus debilidades.

Usted tiene un significado personal

  1. Usted es único y especial: Nadie es igual a usted y nadie tiene la misma misión que usted en esta tierra. Si usted no la desarrolla, nadie más lo hará. Usted tiene un legado para dejarle a las otras generaciones, que nadie más tiene. Por eso fue diseñado de tal forma que usted pueda cumplir cabalmente con su misión.
  2. Marque la diferencia: Cómo usted es único, usted puede marcar la diferencia. No busque ser la copia de otro, sea usted mismo, sea la diferencia, defienda sus convicciones.
  3. Cumpla su destino: Observe a su alrededor. ¿Qué necesidades ve? ¿A cuales de ellas puede darle una respuesta? Busque conocer claramente su destino y diríjase a el. (En IKHTHUS tenemos el programa 'Vida Abundante' para ayudarle en ello).

Confronte sus debilidades, no las excuse
  1. Reconozca sus debilidades: Lo peor que una persona puede hacer es negar sus debilidades. Esto nos bloquea en nuestro crecimiento. Cuando creemos que somos perfectos, que no necesitamos cambiar, frenamos nuestro crecimiento, nos estancamos y empezamos a marchitarnos. Reconocer las debilidades es un acto de valentía. A nadie le gusta darse cuenta de sus embarradas, pero es supremamente necesario para mejorar. Una vez que haya reconocido sus debilidades, no saque ningún tipo de excusa para justificarlas. No importa que tan duras hayan sido las situaciones que usted ha vivido, nada justifica una reacción equivocada en ellas. Confronte las decisiones equivocadas e inicie el proceso de cambio.
  2. Busque oportunidades para crecer: Una vez que ha confrontado sus debilidades, no se quede allí, diríjase al cambio. No trate de cambiar una debilidad, es casi imposible, pero aprenda lo mejor de esa debilidad y tórnela para bien. Aprenda lo mejor de las circunstancias.
  3. Ajuste continuamente: Por último, recuerde que el crecimiento es un proceso de ensayo y error. Cada vez que la embarre de nuevo, haga los ajustes necesarios y continúe su camino. No se dé por vencido. Persevere. Eventualmente verá el cambio y los resultados de mantenerse firme en su proceso de cambio.