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martes, 15 de noviembre de 2011

Las 3 Preguntas Poderosas de la Vida

Todos nosotros anhelamos siempre un futuro mejor, una vida soñada, etc. Pero, ¿cuántos de nosotros sabemos como llegar allá? Tristemente la mayoría de personas nunca han pensado en cómo planear su vida o establecer un rumbo para ella. Cada día me encuentro con cientos de personas que simplemente 'se dejan llevar'. Viven en la típica rutina de día a día: levantarse, desayunar, trabajar o estudiar, volver a casa, volver a comer, dormir... y así durante toda su vida, con la esperanza de alcanzar las 'seguridades' y 'sueños' anhelados. Y cuando pasan los años descubren que se quedaron allí, que muchos de esos anhelos todavía no se han cumplido. Sus vidas son como hojas al viento que no saben para donde van y solo se dejan llevar por cualquier sugerencia que otros (léase la sociedad y cultura actuales) les hagan... Sea exitoso haciendo esto... Alcance sus sueños comprando tal cosa... etc. Y al final todo gira alrededor de lo material, la comodidad y las seguridades. ¿Será ese el rumbo correcto para llegar a una vida abundante y feliz?

Desde hace muchos siglos los filósofos y también los psicólogos se han hecho esas mismas preguntas, llegando a la conclusión que el futuro se puede planear, y que de hecho directa o indirectamente nos hacemos preguntas poderosas que nos pueden llevar a un mejor o peor futuro, dependiendo de cuanto interés pongamos en ellas, y de las respuestas que planteemos a las mismas. De acuerdo a los psicólogos del desarrollo humano, todos nosotros pasamos por diferentes etapas de vida, las cuales implican un proceso previo de crisis entre etapa y etapa, que nos lleva a plantearnos tres preguntas claves para el paso a la siguiente etapa. Dependiendo de las respuestas que nos demos a esas tres preguntas, definimos el rumbo que tomará la siguiente etapa de la vida. Tres de esas etapas de la vida más conocidas (con sus crisis respectivas) son:
  1. El paso de la infancia a la edad adulta con las crisis de la adolescencia. En esta etapa es clave poder responder las tres preguntas para poder avazar hacia un futuro prometedor. Pero cuando el adolescente no logra responderse de manera adecuada y positiva esas tres preguntas, es cuando vemos que muchos adolescentes toman la decisión de acabar con sus vidas. Las estadísticas hablan de que esta y la etapa de la ancianidad son las dos etapas de vida en las cuales la taza de suicidios es más alta.
  2. La famosa crisis de los 40. Cuando las personas llegamos hacia la mitad de nuestras vidas, es el momento en que de manera más conciente nos acemos las tres preguntas que explicaré después. Las respuestas a estas tres preguntas son las que definen un quiebre de vida en la mayoría de personas. Si las respuestas son positivas, la persona afirmará su camino y hará los ajustes básicos necesarios para continuar su rumbo. Pero si las respuestas demuestran que no se tiene un rumbo claro o que el rumbo que se está tomando no corresponde a lo queremos realmente, la persona buscará hacer cambios radicales inmediatos en su vida. Es en estos momentos en que vemos que las personas parecen cometer las más grandes locuras: dejar un trabajo estable para montar una empresita familiar, romper con relaciones del pasado (incluyendo su propia familia) para establecer nuevas relaciones, dejarlo todo para irse a otro pais, etc.
  3. La crisis de la ancianidad. Cuando las personas llegan a los últimos años de su vida, vuelven a hacerse las tres preguntas claves de la vida. La respuesta que encuentren a esas preguntas define si lograron sus metas en la vida y dejar un legado, o si su vida fue un desperdicio. La alta taza de suicidios en esta edad nos pone a pensar en que muchas personas no planearon sus vidas, sino - como decía al principio - se dejaron llevar por el día a día, hasta que ya fue muy tarde. Los que no se suicidan terminan amargados y solitarios muriendo en su interior. Son muy pocos los ancianos que conozco que disfrutan realmente sus ultimos años de vida y les saca en mejor provecho, dejando un legado importante para las generaciones futuras.
Volviendo entonces a las tres preguntas poderosas, es importante recordar que las respuestas que damos a estas preguntas son las que definiran nuestro futuro. Es por eso que además de explicar el alcance de las preguntas, quiero darles algunos tips de cómo trabajar con ellas y definir un futuro prometedor y exitoso. Pero antes una advertencia: ninguna planeación de vida es rígida ni se define de una vez por todas... la vida es como un rio que va cambiando de rumbo constantemente... mantener una actitud flexible y abierta ante los cambios que la vida porduzca a nuestros planes de vida, hará que seamos más felices y exitosos en el logro de las metas propuestas.

Una cosita más para todos los empresarios: estas preguntas no solo aplican para el rumbo de nuestras vidas; podemos hacernos las mismas preguntas para definir el rumbo de nuestras empresas, proyectos y planes de desarrollo empresariales.

Las tres preguntas poderosas de vida y sus respectivos tips:
  1. ¿De dónde vengo? - ¿Cuál es mi pasado? ¿Qué me ha influenciado o marcado o definido hasta ahora? ¿Existe ya una 'línea' en mi vida que esté demarcando un rumbo? Las respuestas a estas preguntas se logran a través de ejercicios simples como el hablar con nuestros antepasados sobre quienes eramos de chicos, las vivencias que tuvimos, el tipo de familia y cultura en la que crecimos, la educación que tuvimos, etc.
  2. ¿Quién soy hoy? ¿Dónde estoy hoy? - ¿Cuáles son mis dones, habilidades, talentos, personalidad, temperamentos, forma de ser, forma de pensar, etc.? ¿Qué sueños, deseos, metas tengo? Este es un buen momento para buscar un coach y/o un psicólogo que nos aplique las pruebas correspondientes para ayudar a responder estas preguntas, como por ejemplo el Perfil de Personalidad DiSC, el Test de Dones Motivacionales o cualquier otro test o perfil psicológico que ayude a que se conozca mejor; y para definir en que va su vida actual puede usar herramientas de coaching como la Rueda de la Vida o el Balance Score Card.
  3. ¿Para dónde voy? - De acuerdo a como voy llevando mi vida hasta el momento, ¿a qué lugar voy a llegar? ¿Es ese el lugar en el que quiero estar en el futuro? ¿Cuál es el lugar en el que quiero estar? ¿Qué ajustes o metas debo establecer para llegar a donde quiero? Este es un punto en donde es importante empezar a establecer las metas de lo que queremos lograr, aclara la misión y visión de vida, definir las esrategias y prioridades de lo que queremos hacer, y dejar claro los pasos que vamos a tomar a corto, mediano y largo plazo para llegar a donde queremos.
¿En que punto de su vida se encuentra usted? ¿Ya se ha planteado estas preguntas y les ha dado respuesta? ¿Cómo se ve su plan de vida? ¿Ha podido usted soltar su pasado? ¿Sabe usted quién es y en donde se encuentran sus fortalezas y debilidades? ¿Tiene definido - por escrito - una misión, visión y un plan de vida?

miércoles, 1 de junio de 2011

Rigurosamente alinearé mis objetivos - Ajustando nuestro rumbo...

"Cuando un hombre camina en dirección a su destino,
se ve forzado muchas veces a cambiar su rumbo."

Paolo Coelho

"...para un ser conciente, el existir es cambiar,
el cambiar es madurar,
y madurar es continuamente estar reinventándose a sí mismo."

Henri Bergson


Diferente a los que muchos podrían pensar, la vida no es una línea recta, predefinida y a la cual tenemos que someternos sin posibilidad de cambio. La vida es más bien un caminar hacía una meta. Sin embargo, durante ese caminar, siempre estamos tomando desvíos y rutas que cambiar de acuerdo a nuestras circunstancias. Algunas nos alejan más y más de nuestra meta, otras nos acercan más a ella. Todo depende de cómo ajustemos nuestro rumbo. ¿Y entonces cómo ajustamos nuestro rumbo para ser más efectivos en llegar a la meta? A continuación unos tips para lograrlo:

A. Fíje para usted un marco de referencia personal: Defina claramente quién es usted y en qué cree. Manténgase integro y transparente, y de acuerdo al marco de referencia que usted ha defindo para usted. Sea usted mismo.
  1. Tenga claro su propósito en la vida: Asegúrese de saber para qué existe y para dónde va en esta tierra. Defina su misión y visión de vida, y tenga un plan de vida claro; unos pasos claros de cómo espera llegar a su meta.
  2. Asigne la prioridades correctas de vida: De acuerdo a su propósito, defina con claridad qué pasos le llevaran a su metas y cuales no. Organícelos de acuerdo al Principio de Pareto: enfocarse en el 20% de pasos que le generarán el 80% de resultados. No se deje distraer por aquellas cosas que no le llevarán a lograr su propósito, solo le harán perder mucho tiempo valioso.
  3. Apóyese en unos principios claros: Tenga claro cuáles son sus principios de vida y sus creencias. Evalúe si lo que cree coincide con lo que espera alcanzar, si los principios a los cuales se ha adherido realmente le darán los resultados esperados. Si no es así, reevalúe y ajuste las cosas. Defienda siempre sus principios y convicciones, pero permítase ponerlas en duda si es necesario. El reeevaluarlas de vez en cuando le permitirá afianzarlas o revisarlas.
  4. Conózcase y entiéndase a sí mismo: Haga lo que pueda para conocerse cada vez más; use tests de personalidad, de temperamento, de dones, etc. Reconozca cuales son sus fortalezas y sus debilidades, y a acéptelas tal y como son. Piense en cómo crecer y madurar en sus fortalezas, y en cómo superar sus debilidades de la mejor manera. Recuerde siempre que muchas de nuestras debilidades requieren de otros para ser compensadas y superadas, por eso: nunca trabaje solo en su crecimiento - rodéese de otros que trabajan con usted.
B. Manténgase enfocado: Muchas personas tienen metas claras de lo que quieren lograr en la vida, y sin embargo no las alcanzan o se demoran mucho en lograr lo que esperan. ¿Por qué? Sencillamente porque se dejan distraer por las dificultades de la vida o nuevas cosas que parecen más atractivas. La vida es un proceso que requiere de perseverar aún cuando todo a nuestro alrededor pareciera no estar llevándonos a dónde queremos. Para lograr el éxito y el cumplimiento de su propósito en la vida, usted debe mantenerse enfocado en él y en todo lo que le lleva a él. Para ello:
  1. Concentre su atención en lo que es importante: Defina claramente qué es lo más importante, lo que le ayudará más a lograr lo que anhela, y concentre toda su atención en ello. Manténgase perseverante y con el tiempo verá los buenos resultados.
  2. Nunca deje de aprender: Esté siempre actualizándose, infromándose y aprendiendo. Pero hágalo con sabiduría. No se trata de aprender de todo, sino únicamente aquello que realmente le hará crecer y llegar a su meta. Para ello...
          a. Sepa lo que es importante saber: Solo aprenda lo que es importante para su propósito. No se distraiga con aprendizajes inútiles.
          b. Lea, observe y escuche de manera crítica: Sea muy crítico. Estudiélo todo, retenga lo bueno y deseche lo que no sirve. No acepte cualquier cosa como verdadera, no importa que tan científica, bíblica o real aparente ser. Siempre investigue también por su propia cuenta. Recuerde que existen muchos charlatanes que son muy hábiles en hacerle creer a la gente cosas que no son ciertas, pues se aprovechan de que la mayoría de personas no revisa si lo que le están diciendo es cierto y real o no.
          c. Decida qué hacer con esa información: A medida que va aprendiendo cosas nuevas y recibiendo nueva información, clasifique la misma y decida en qué y para qué le sirve. Úsela lo más pronto posible; si no, deséchela. La realidad demuestra que la información que no se usa pronto, nunca se llega a usar.

C. Manténgase flexible: A pesar de todo lo que hemos hablado hasta acá, sea flexible. No covierta su plan de vida en algo inamovible. La vida puede traer cambios y rutas inesperadas, que requerirán de que haga nuevos ajustes y flexibilice lo planeado. Incluso puede significar que cambie varios de sus planes o los cancele del todo. Permita que esto suceda, pero no pierda de vista su meta. Para mantenerse flexible...
  1. Sea creativo: Tómese tiempo para crear nuevas soluciones, nuevos productos, nuevas relaciones, etc. Use su habilidad creativa en todo lo que haga. Piense en hacer las cosas de manera diferente a la tradicional.
  2. Sea adaptable: La vida da muchas vueltas y constantemente nos encontramos en situaciones desconocidas para nosotros. No se desanime con eso; manténga una actitud positiva y permítase el adaptarse a lo nuevo. Entrénese al viajar o comer en sitios en los que nunca antes había estado, o al formar relaciones que nunca antes habría pensado en formar. Dése la oportunidad de aprender de otros a ser más adaptable.
  3. Aprenda de los errores: Nunca niegue sus errores. Aprenda de ellos. Trate de entender en qué y cómo falló, y saque las conclusiones que le lleven a aprender nuevas maneras de hacer las cosas. Recuerde que todos cometemos errores todo el tiempo. La clave el éxito no está en no cometer errores ni fracasar nunca, sino en lo que aprendemos de los errores y fracasos de la vida. El éxito solo lo alcanzan aquellos que después de caer una y otra vez, vuelven y se levantan, aprenden su lección y siguen adelante intentándolo de nuevo.

viernes, 4 de marzo de 2011

Eliminando los estórbos

Detenga y elimine los estórbos

El típico problema de siempre: usted está concentrado en su trabajo, probablemente en el punto más crítico, cuando algo o alguien le interrumpe... su jefe, un cliente, su pareja o sus hijos... Inmediatemente pierde usted su empije y concentración, además de mucho tiempo en atender las interrupciones de otros. TRatar de volver a 'conectarse' con su trabajo de nuevo, se vuelve en un reto complicado.

¿Qué hacer y cómo evitar estas interrupciones? A continuación unos tips para lograrlo...
1. Ideas para Jefes y Gerentes:
  • Cierre la puerta: La famosa política empresarial de 'puertas abiertas' ya está saliendo de moda. Los gerentes de alto nivel ya trabajan diferente: si hay algo muy importante que hacer, la puerta permanece cerrada. La puerta permanece abierta cuando las interrupciones no son problema o cuando hay horas establecidas para la interacción con el resto del personal. Algunos gerentes norteamericanos solo recuestan la puerta sin cerrarla, para señalarle a los que interrumpen que están ocupados, pero dejarle ver a quienes realmente tienen algo importante que hablar, que están disponibles para ello.
  • Defina tiempos en que no se le puede molestar: Establezca horarios en los cuales no se le puede molestar y déjeselos claros a su personal y clientes. Permita a su secretaria manejar dichas situaciones.
  • Defina tiempos en que está disponible para todos: Así como definió tiempos en los que no está disponible, defina tiempos en los que si. Asegúrese de que las personas se atengan a eso tiempos y no vengan a otros. Su secretaria puede ser de gran ayuda en ello.
  • Buzón de quejas y sugerencias: Coloque un buzón en la entrada de su oficina, dónde su personal pueda dejar una nota corta con sus inquietudes. Una vez que usted salga de su tiempo en que no se le puede interrumpir, atienda las peticiones del buzón.
  • Siendo sinceros...: Un gerente que se queja de que nunca logra terminar lo que hace, debería retirarse a un hotel o una cabaña en las montañas, y desarrollar allá las visiones futuras de su empresa. Un buen gerente puede dejar su empresa por dos semanas sin que existan problemas, y todas las áreas deberían funcionar de tal manera, que los mismo empleados puedan solucionar sus problemas.
2. Ideas para empleados que son interrumpidos por los Jefes: Muchos jefes todavía piensan que los empleados tienen que dejar todo su trabajo botado cada vez que sus jefes necesitan algo de ellos. Y muchas veces le toca además al empleado esperar a que el jefe termine de hablar por teléfono o despedirse de un cliente. Esto no solo hace que el empleado pierda tiempo, sino que sea el trabajo del mismo sea menos efectivo. Toda la empresa pierde.
  • Llévese trabajo: Mientras espera a que su jefe le atienda, llévese trabajo que pueda adelantar allí. Así usa su tiempo sabiamente.
  • Pre-planée: Sea proactivo y no reactivo. No espere a que su jefe le llame cuando esté desarrollando un proyecto importante. Adelántese y coordine con él una cita que sirva para ambos.
  • Siendo sinceros...: Revise su propio comportamiento. Pregúntese si su jefe realmente interrumpe o si usted genera desconfianza en él. Puede ser también que usted no le informa lo suficiente y su jefe tenga que venir a usted a buscar dicha información.
3. Ideas en cuanto a colegas e iguales:
  • Sea diplomático: Apuéstele a la comprensión mutua y la comunicación frecuente. Póngase de acuerdo con sus colegas sobre espacios en el día en el cual no quiere ser molestado, y otros en los cuales ustedes se reunirán a intercambiar información e ideas.
  • Dé ejemplo: No sea usted mismo alguien que interrumpe constantemente a los demás. Lo que usted quiera que le hagan, hágalo usted mismo. Sea ejemplo; arregle una cita con antelación.
  • Corto, claro y conciso: Si en todo caso tiene en su puerta un colega interrumpiéndole, sea corto, claro y conciso y déjele claro que en ese momento usted se encuentra muy ocupado, pero que después (diga cuando) podrá atenderlo.
  • Chateo previsivo: Hable con sus colegas en los momentos antes del trabajo, el almuerzo y los espacios de descanso. Muéstreles su deseo de integración y amistad. Muchas de las interrupciones por parte de colegas, no son más que una petición de integración.
  • Siendo sinceros...: Autovalúese de manera crítica, sobre cuanto tiempo se interrumpe a sí mismo. ¿Es usted de los que les gusta hablar? ¿Teme usted que al rechazar las interrupciones de las personas pierda su apoyo y sea relegado? ¿Tiene demasiado o muy poco trabajo y por eso se permite ser interrumpido?
4. Ideas para quienes se interrumpen a sí mismos y trabajan en oficina: Mientras más aburrida y díficil sea una tarea, mayor será nuestra tentación a dejar de trabajar y aceptar interrupciones. Pero en algún momento tendrá que terminar dicha tarea, y entonces deberá pagar el precio: estará trabajando sobre el tiempo y bajo presión, lo cual puede afectar la calidad final de su trabajo.
  • Separar el área privada: Limite su deseo de charlas privadas a los espacios de descanso.
  • Permanecer en el sitio: Realice todas las consultas que requiera desde su oficina y evite la tentación de visitar otras dependencias aunque no sea necesario. Si lo hace caerá rápidamente en la trampa de la 'visita'.
  • Limitar las pausas creativas: En vez de caminar por los pasillos y hablar con otros para 'conseguir' ideas, póngase de pie y mire por la ventana, mientras masajea la parte de arriba de sus orejas. Eso ayuda a refrescar y reactivar su cerebro.
  • Evitar 'trancones': Evite realizar actividades de rutina, como sacar fotocopias, en los espacios en que es más concurrido por los demás. Averigue cuando está menos concurrido y haga un solo paquete con todo lo que tiene que copiar. O mejor aun: delegue.
  • Limitar las reuniones: A veces las reuniones con colegas se alargan sin sentido, pues hay que 'integrarse' y 'conocerse mejor'. Si usted es quien organiza la reunión, déje claro que la reunión se limitará al tema a discutir y que solo se contará con el tiempo establecido. Si usted no organiza la reunión, déjele claro a sus colegas a que hora tiene que estar desocupado. En el momento de llegar esa hora, usted ya habrá advertido y podrá retiarse más fácilmente.
5. Ideas para quienes se interrumpen a sí mismos y trabajan en casa:
  • Bloc de ideas: Muchas veces, especialmente durante trabajos largos y agotadores, le llegan todo tipo de ideas para realizar. Tenga siempre a mano un bloc de apuntes, en el cual apunte todas esas ideas, para atenderlas después de terminar la tarea.
  • Cortar premios: Si está cansado, puede que suela quedarse un poco más surfeando o jugando en el computador. Use ese tipo de actividades consecuentemente solo como premio y no como descanso mientras trabaja. 'Regálese' ese espacio para cuando haya culminado su tarea, y póngale un límite claro de tiempo. Si es necesario póngase la alarma del reloj o del computador para recordar que tiene que terminar.
  • El temor a 'la hoja en blanco': Usted debe redactar algo y no se le ocurre como iniciar. Empiece con el resto del texto. En el computador no es tan problemático y usted puede agregar después el comienzo. Recuerde: una vez que usted comience, el resto fluirá por si solo.
  • Saltar con impulso: Si usted se encuentra frente a una tarea que no le gusta hacer, ayúdese con preformatos desde los cuales pueda partir. Una vez que usted ha cogido impulso, basado en el preformato, le será más fácil alejarse de el y dar el salto a su tarea.
  • Mapas mentales: Sie está estancado en cuanto a un tema, inicie con una lluvia de ideas. Apunte todo en una hoja y organícelo después en un mapa mental. Puede usar también el software gratuito Freemind.
6. Ideas en cuanto a visitantes y clientes que interrumpen:
  • Vaya el punto: Límitese a un saludo corto y procure no 'hacer visita', sino empiece de manera objetiva: 'En qué le puedo ayudar'.
  • Déje que su cuerpo hable: No le ofrezca nada de tomar a la persona. No se ponga cómodo, ni muestre con su cuerpo que se prepara para una larga charla. Manténgase completamente recto.
  • El truco del reloj: Desde el inicio déjele claro a la persona que usted cuenta con tiempo limitado. Diga cuanto y coloque su reloj sobre la mesa, dando a entender que se atendrá al tiempo definido.
  • Un valor agregado: Déjele claro a la persona que usted la valora, pero que eso no tiene nada que ver con el uso del tiempo. Formule al final de la charla una afirmación, felicitación o una palabra de ánimo.
  • Por favor, inmediatamente: Si hay un problema que puede ser solucionado inmediatamente, hágalo. Si no, delegue o pídale a la persona que lo resuma lo más importante por escrito, para ser atendido lo más pronto posible.
  • Medidas preventivas: Póngase de acuerdo con su secretaria o colegas, que le interrumpan por teléfono después de cierto tiempo, con un asunto urgente, si se trata de personas que interrumpen.
  • Enviar señales de finalización: Use su cuerpo y acciones para mostrar que la reunión ha llegado a su fin: cierre la agenda, siéntese hacia adelante como si se fuera a parar, mire su reloj y resuma la charla con una despedida.
  • El freno de emergencia: Si es necesario finalice la conversación con una expresión positiva, una palmada y algo como: 'Bueno, veo que todo está claro ahora'. Levántese inmediatamente después y muestre con ello que la conversación terminó.
  • Camine con el cliente: Su visitante le evaluará no tanto por cuanto tiempo ha pasado con usted, sino por la imagen final que tenga de usted. Por eso acompáñelo hasta la puerta, al asensor o al carro. Déle la impresión que usted hace algo por él.
  • Planee por anticipado: Si la reunión con su visitante duró más de lo esperado, pídale cortesmente que para la próxima vez solicite una cita, para que usted tenga también más tiempo para él.