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miércoles, 8 de junio de 2011

Energizaré mi vida Interior - El Principio más importante de todos...

"...en medio de la prosperidad económica,
sufrimos de hambre espiritual."

Norman Vincent Peale

"La vida no es aceptable
a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía,
debe haber un equilibrio natural entre ellos
y deben experimentar un respeto natural el uno por el otro."

David Herbert Lawrence

"La grandeza de un hombre
estriba en la fuerza de su espíritu."

Anónimo


Tal vez el principio más importante y a la vez el más olvidado es este: la importancia de que nuestra vida interior esté en balance con la exterior. Tristemente hay muchas personas que muestran una maravillosa vida hacia los demás, pero por dentro sus vidas son un completo desastre. De lo que hay en el corazón del hombre, mana lo que se mostrará hacia los demás. Nuestro carácter se basa en la fuerza de nuestro espíritu. Y nuestro espíritu es el hálito de vida que Dios sopló en nosotros cuando nos creó. Por eso, para energizar nuestro espíritu debemos volver a la fuente: a Dios mismo.

Debido a que somos cuerpo, alma y espíritu, es importante que si deseamos éxito en la vida, debemos tener todas las áreas en balance. Ya estudiamos los principios relacionados con el alma y el cuerpo, ahora veremos el principio relacionado con el espíritu. Y ya que el espíritu es nuestra conexión con Dios, aquí viene a ser importante la evaluación de nuestras creencias. Sin embargo hay que hacer una alcaración acá: ser personas espirituales no tiene nada que ver con ser personas religiosas. Mientras que la religión y la religiosidad se basan en las reglas y lineamientos de una religión o doctrina, la espiritualidad se basa en la relación que tenemos con Dios y el cómo la reflejamos hacia los demás. La religiosidad nos puede llevar hacia el legalismo y la discriminación. La espiritualidad necesariamente nos llevará a una mejor relación con Dios y los demás.

¿Por qué es tan importante este principio?
  1. Es la fuente de nuestra fortaleza: Nuestra fortaleza emocional y personal depende de nuestra fortaleza espiritual. Las personas que tienen un claro sistema de valores y principios espirituales, suelen ser más exitosas, ya que tienen de dónde fortalecerse cuando las cosas no salen como lo esperaban. Todo en nuestra vida, cada área de ella, depende de nuestro estado espiritual. Cuando tenemos claro quienes somos y para qué existimos, es mucho más fácil enfocar nuestra vida hacia el éxito. La espiritualidad nos ayuda a encontrar esa fuente de fortaleza y propósito para la vida.
  2. Es la base de las sociedades que perduran: Todas las sociedades y empresas que han perdurado, son aquellas que han fundamentado sus principios y valores en principios y valores espirituales universales. Los principios universales dan confianza y credibilidad, porque ya han sido probados y aprobados a lo largo del tiempo, y se sabe que no solo funcionan, sino que generan la base para cualquier relación de confiabilidad.
  3. Es el secreto de nuestra satisfacción: Cuando nuestra vida está fundamentada en estos principios nos volvemos más confiables y generamos mejores relaciones. Nuestra palabra cobra sentido y credibilidad. Eso genera una mayor satisfacción en nosotros.
¿Qué nos ofrece la fe?

Cuando se habla de fe, muchas personas creen que se está hablando de iglesia o religión. Sin embargo, la fe es más que asistir a una iglesia o cumplir los ritos de una religión. Cuando se trata de fe, se trata de creer. Creer en un Dios que está a favor nuestro y bos ha dado un propósito en la vida. Creer que ese mismo Dios quiere lo mejor para nosotros y que todos los procesos que vivimos en la vida tienen el propósito de hacernos crecer; que son para bien. Creer también es confiar. Entender que la palabra que ese Dios dió, la cumple y que en ello podemos descansar. Además de eso la fe nos permite tener:
  1. Un lugar de pertenencia y un sentido de comunidad: Cuando nos adherimos a una creencia y empezamos a compartir con otros que tienen las mismas creencias, encontramos una comunidad en la cual tendremos el apoyo espiritual y emocional necesario para seguir creciendo. Ser parte de algo más grande que nosotros nos permite trabajar en equipo con otros por el bienestar de todos y de otros. Nos permite dar, de lo que hemos recibido.
  2. Un sentido de propósito y misión, por el cual vale la pena morir: A través de los principios universales y la creencia en Dios, podemos encontrar claridad sobre la razón de nuestra existencia y el propósito de nuestra vida. Saber quién soy y para que existo, ayuda a definir metas claras de vida, que me permitirán ser más efectivo y trabajar en algo que me apasiona y me llena, al punto que renunciamos a todo lo demás, con tal de alcanzar esos deseos concretos.
  3. Una perspectiva de vida positiva y contentamiento: Cuando abrazamos una creencia en un Dios, como el Dios de la Biblia, el Dios que habla de que él mismo es amor y de la importancia de amarnos los unos a los otros, cambia nuestra perspectiva de vida. Si entendemos que fuimos creados a la imagen de ese Dios, para ser como él, con muchas de sus características: creatividad, amor, autoridad, etc., veremos que nuestra forma de ver la vida cambia. Cuando comprendemos su cuidado por nosotros y su creación, aprendemos a estar más satisfechos con todo, pues entendemos que todo lo que vivimos en la vida nos puede servir para bien.
Concéntrese en 'ser', antes que en 'hacer'
Es importante hacer acá una aclaración y advertencia. La mayoría de personas se enfocan en la vida en hacer muchas cosas para alcanzar el éxito. Pareciera que la idea es que, mientras más ocupado estés, más exitoso serás. Sin embargo, la realidad es diferente. Mientras más ocupado estás más pierdes de ti mismo y de la vida. Muchos grandes empresarios perdieron sus familias, sus hijos, sus relaciones, porque estaban tan ocupados en ser exitosos, que se olvidaron de ser ellos mismos. Al final de sus días, la mayoría concuerda en que les hubiera gustado pasar más tiempo con sus hijos o su esposa o con amigos. Cuando le damos importancia al cultivo de nuestra espiritualidad, nos damos cuenta que pronto cambian nuestras prioridades: de pasar a enfocarnos en el 'quehacer', pasamos a comprender la importancia y relevancia del 'ser'. Las personas realmente exitosas no han sido tanto las que han hecho mucho, sino las que han sido grandes. Trabaja en ti mismo, en ser quién debes ser, con todo tu potencial, con todo lo que puedes dar... el resto vendrá por sí solo.

Cultive la espiritualidad, no la religiosidad
Hay una gran diferencia entre religiosidad y espiritualidad. La religiosidad suele estar relacionada con una religión y un lugar de culto a un dios específico. La espiritualidad en cambio no debende de lugar ni grupos religiosos específicos. Simple y llamamente depende de nuestra relación directa y personal con Dios. La religiosidad espera de ti un comportamiento externo de cierta forma; está basado en reglamentos y normas que deben ser cumplidas para que 'des la talla'; pretende ser perfecta, pero es estática y no se desarrolla; es cerrada (solo puedes ser parte, si perteneces a cierto grupo), secreta (no todo el mundo sabe lo que sucede en realidad) y se convierte en una parte privada de nuestras vidas, que pocas veces compartimos con otros, o que nos lleva incluso a alejarnos de los demás; y suele ser dominante, negativa y manipuladora. La espiritualidad en cambio, fortalece el carácter interno de las personas y les ayuda a ser mejores personas; se relaciona con Dios y con los demás; es progresista y va generando crecimiento; genera una actitud sincera y transparente, te permite ser tu mismo; y además es atractiva y convincente. Si usted desea cultivar una espiritualidad sana, trabaje en lo siguiente:
  1. Tome tiempo para hablar con Dios y escucharle: Saque tiempo en su agenda para pasarlo hablando y escuhando a Dios. Medite, lea la Biblia y ore directamente a Dios, Y permítale a él que le hable a su corazón y espíritu. Haga de ello un hábito.
  2. Medite en lo que él tiene que decirle: Escuche lo que Dios le dice y medítelo: Piense en lo que debe cambiar o hacer diferente. Aproveche ese tiempo para evaluarse a sí mismo y generar acciones concretas de cambio.
  3. Exprese su fe y creencia en él: Muestre su fe al reunirse con otros que tengas las mismas creencias, al mostrar el amor de Dios con su ejemplo a quienes le rodean y al contarle a otros de sus experiencias y crecimiento espiritual, pero siempre sin forzar a los demás a creer lo que usted cree. Sea siempre respetuoso, entendiendo que Dios mismo es quién se encarga de convencer a los demás a entrar en una relación con él.


miércoles, 1 de junio de 2011

Rigurosamente alinearé mis objetivos - Ajustando nuestro rumbo...

"Cuando un hombre camina en dirección a su destino,
se ve forzado muchas veces a cambiar su rumbo."

Paolo Coelho

"...para un ser conciente, el existir es cambiar,
el cambiar es madurar,
y madurar es continuamente estar reinventándose a sí mismo."

Henri Bergson


Diferente a los que muchos podrían pensar, la vida no es una línea recta, predefinida y a la cual tenemos que someternos sin posibilidad de cambio. La vida es más bien un caminar hacía una meta. Sin embargo, durante ese caminar, siempre estamos tomando desvíos y rutas que cambiar de acuerdo a nuestras circunstancias. Algunas nos alejan más y más de nuestra meta, otras nos acercan más a ella. Todo depende de cómo ajustemos nuestro rumbo. ¿Y entonces cómo ajustamos nuestro rumbo para ser más efectivos en llegar a la meta? A continuación unos tips para lograrlo:

A. Fíje para usted un marco de referencia personal: Defina claramente quién es usted y en qué cree. Manténgase integro y transparente, y de acuerdo al marco de referencia que usted ha defindo para usted. Sea usted mismo.
  1. Tenga claro su propósito en la vida: Asegúrese de saber para qué existe y para dónde va en esta tierra. Defina su misión y visión de vida, y tenga un plan de vida claro; unos pasos claros de cómo espera llegar a su meta.
  2. Asigne la prioridades correctas de vida: De acuerdo a su propósito, defina con claridad qué pasos le llevaran a su metas y cuales no. Organícelos de acuerdo al Principio de Pareto: enfocarse en el 20% de pasos que le generarán el 80% de resultados. No se deje distraer por aquellas cosas que no le llevarán a lograr su propósito, solo le harán perder mucho tiempo valioso.
  3. Apóyese en unos principios claros: Tenga claro cuáles son sus principios de vida y sus creencias. Evalúe si lo que cree coincide con lo que espera alcanzar, si los principios a los cuales se ha adherido realmente le darán los resultados esperados. Si no es así, reevalúe y ajuste las cosas. Defienda siempre sus principios y convicciones, pero permítase ponerlas en duda si es necesario. El reeevaluarlas de vez en cuando le permitirá afianzarlas o revisarlas.
  4. Conózcase y entiéndase a sí mismo: Haga lo que pueda para conocerse cada vez más; use tests de personalidad, de temperamento, de dones, etc. Reconozca cuales son sus fortalezas y sus debilidades, y a acéptelas tal y como son. Piense en cómo crecer y madurar en sus fortalezas, y en cómo superar sus debilidades de la mejor manera. Recuerde siempre que muchas de nuestras debilidades requieren de otros para ser compensadas y superadas, por eso: nunca trabaje solo en su crecimiento - rodéese de otros que trabajan con usted.
B. Manténgase enfocado: Muchas personas tienen metas claras de lo que quieren lograr en la vida, y sin embargo no las alcanzan o se demoran mucho en lograr lo que esperan. ¿Por qué? Sencillamente porque se dejan distraer por las dificultades de la vida o nuevas cosas que parecen más atractivas. La vida es un proceso que requiere de perseverar aún cuando todo a nuestro alrededor pareciera no estar llevándonos a dónde queremos. Para lograr el éxito y el cumplimiento de su propósito en la vida, usted debe mantenerse enfocado en él y en todo lo que le lleva a él. Para ello:
  1. Concentre su atención en lo que es importante: Defina claramente qué es lo más importante, lo que le ayudará más a lograr lo que anhela, y concentre toda su atención en ello. Manténgase perseverante y con el tiempo verá los buenos resultados.
  2. Nunca deje de aprender: Esté siempre actualizándose, infromándose y aprendiendo. Pero hágalo con sabiduría. No se trata de aprender de todo, sino únicamente aquello que realmente le hará crecer y llegar a su meta. Para ello...
          a. Sepa lo que es importante saber: Solo aprenda lo que es importante para su propósito. No se distraiga con aprendizajes inútiles.
          b. Lea, observe y escuche de manera crítica: Sea muy crítico. Estudiélo todo, retenga lo bueno y deseche lo que no sirve. No acepte cualquier cosa como verdadera, no importa que tan científica, bíblica o real aparente ser. Siempre investigue también por su propia cuenta. Recuerde que existen muchos charlatanes que son muy hábiles en hacerle creer a la gente cosas que no son ciertas, pues se aprovechan de que la mayoría de personas no revisa si lo que le están diciendo es cierto y real o no.
          c. Decida qué hacer con esa información: A medida que va aprendiendo cosas nuevas y recibiendo nueva información, clasifique la misma y decida en qué y para qué le sirve. Úsela lo más pronto posible; si no, deséchela. La realidad demuestra que la información que no se usa pronto, nunca se llega a usar.

C. Manténgase flexible: A pesar de todo lo que hemos hablado hasta acá, sea flexible. No covierta su plan de vida en algo inamovible. La vida puede traer cambios y rutas inesperadas, que requerirán de que haga nuevos ajustes y flexibilice lo planeado. Incluso puede significar que cambie varios de sus planes o los cancele del todo. Permita que esto suceda, pero no pierda de vista su meta. Para mantenerse flexible...
  1. Sea creativo: Tómese tiempo para crear nuevas soluciones, nuevos productos, nuevas relaciones, etc. Use su habilidad creativa en todo lo que haga. Piense en hacer las cosas de manera diferente a la tradicional.
  2. Sea adaptable: La vida da muchas vueltas y constantemente nos encontramos en situaciones desconocidas para nosotros. No se desanime con eso; manténga una actitud positiva y permítase el adaptarse a lo nuevo. Entrénese al viajar o comer en sitios en los que nunca antes había estado, o al formar relaciones que nunca antes habría pensado en formar. Dése la oportunidad de aprender de otros a ser más adaptable.
  3. Aprenda de los errores: Nunca niegue sus errores. Aprenda de ellos. Trate de entender en qué y cómo falló, y saque las conclusiones que le lleven a aprender nuevas maneras de hacer las cosas. Recuerde que todos cometemos errores todo el tiempo. La clave el éxito no está en no cometer errores ni fracasar nunca, sino en lo que aprendemos de los errores y fracasos de la vida. El éxito solo lo alcanzan aquellos que después de caer una y otra vez, vuelven y se levantan, aprenden su lección y siguen adelante intentándolo de nuevo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Integraré toda mi vida para alcanzar el éxito - Aprendiéndo a aligerar el viaje

"Si tuviese que vivir mi vida de nuevo,
me atrevería a cometer más errores.
Me relajaría.
Haría más travesuras.
Me tomaría menos en serio...
Comería más helados y menos fríjoles.
Tal vez podría tener más problemas reales,
pero menos problemas imaginarios.
Fíjese, soy una de esas personas que siempre vivió la vida seria y sanamente,
hora tras hora, día tras día.
He sido una de esas personas que nunca viajó a ninguna parte sin un termómetro clínico,
una bolsa de agua caliente,
un impermeable y un paracaídas.
Si tuviese que hacerlo de nuevo,
viajaría con menos carga."

Anciana de 65 años


¿Cómo gustaría a usted vivir la vida?

Al leer el escrito del comienzo, muchos de nosotros empezamos a reflexionar sobre nuestra vida. Seguramente nos identificamos con la anciana y deseamos aprender a ser más relajados y vivir la vida con más sencillez. No espere a que sea muy tarde para hacerse las preguntas correctas. Usted está a tiempo de cambiar su vida y vivir la vida que siempre ha deseado.

Pregúntese lo siguiente: ¿Cómo le gustaría que fuera su vida? ¿Cómo le gustaría vivirla? ¿Qué tipo de influencia e impacto le gustaría tener? ¿Qué legado le gustaría dejar? La razón del por qué muchas de las respuestas a estas preguntas distan de ser una realidad para nosotros se debe al hecho de que la cultura nos ha formado para pensar que ser exitosos depende de solo nuestro trabajo o nuestras posesiones. Pero, ¿de qué le sirve a usted tener una gran empresa, cuando su matrimonio está acabandose, o sus hijos están mal? El verdadero éxito está en el balance de todas las áreas de nuestra vida. Solo en la medida en que somos capaces de manejar nuestras vidas personales, nuestras familias y nuestra relació con Dios, podremos manejar con éxito el ámbito público.

¿Cómo pérdimos el equilibrio?
Perdimos el equilibrio en la medida en que nuestras prioridades empezaron a cambiar con la industrialización, el acelere de la vida y la idea de que todo el tiempo debemos producir, producir y producir. Eso nos ha llevado a dedicar todo nuestro tiempo solo a un área de nuestras vidas y descuidar el resto. Con el tiempo se destruyen nuestras relaciones, nos quemamos y terminamos frustrados con un aparente éxito, del cual no nos podemos sentir muy orgullosos.

Resultados del desequilibrio
Ese desequilibrio termina produciendo un 'burning out' (agotamiento, el 'quemarse'). Cuando usted llega a este punto, termina enfermándose física y emocionalmente. Vemos que hoy en día han aumentado las visitas al médico por sintomas relacionados con el estrés. Muchos se podrían evitar si tan solo llevaramos una vida más balanceada. Cuando el agotamiento nos afecta emocionalmente entramos facilmente en depresiones y situaciones que nos hacen vivir la vida de manera apática o resignada: cómo no podemos cambiar nada (eso pensamos), entonces para que luchar. Existimos, pero no vivimos.

¿Cómo cambiamos eso? A continuación quiero mencionar algunos tips para inciar el proceso de cambiar esas situaciones e iniciar un camino más sano hacia su éxito personal:

A. Equilibre sus prioridades: Relaciones profesionales y básicas:
  1. Gobierne sus impulsos: Cuando nos dejamos llevar por nuestro impulsos, terminamos haciendo y viviendo cosas que no queremos y que no nos llevan a ningún lugar positivo. Aprenda a disciplinarse y a evaluar por qué hace lo que hace. Genere acciones concretas para contrarestar momentos de reacción espontánea. Antes de reaccionar pregúntese siempre: ¿Qué pasará, qué generaré si reacciono de X o Y manera?
  2. Reordene sus prioridades: Deje claras sus prioridades. Recuerde que un órden sano de prioridades pone de primeras nuestra relación con Dios, después viene nuestra esposa, después nuestros hijos, después nosotros como personas y por último todo nuestro 'quehacer': iglesia, trabajo, etc. Si usted tiene sus prioridades al revés, pronto se encontrará desbalanceado y viendo su vida quebrar.
  3. Reajuste su programa: Cambie su agenda de acuerdo a sus prioridades. Defina un nuevo programa de vida más acorde a sus prioridades y metas de vida. Cambie la manera de hacer las cosas.
B. Equilibre sus actitudes: Estructura y espontaneidad:
  1. Ajuste las metas y flexibilice los planes: Deje más claras sus metas. Defina específicamente a dónde quiere llegar y qué quiere lograr. Elabore después un plan para alcanzar sus metas, pero sea flexíble con él. Permitase de vez en cuando un respiro y algo fuera de su plan, sin que por ello lo pierda de vista.
  2. Piense en función del proceso, no solo del producto: Disfrute el camino de su vida y no piense solamente en los logros que espera alcanzar. Recuerde que es más importante el proceso (la persona en la que se está convirtiendo) que el resultado (lo que espera alcanzar). Enfóquese en 'ser' más que en 'hacer'.
  3. Trate las interrupciones como huéspedes: No se moleste por situaciones y personas inesperadas en su vida. Véalas como una oportunidad de aprender más, de ampliar sus horizontes. Y después siga de manera normal su rumbo. Disfrúte las interrupciones y sáqueles el mejor provecho.
C. Equilibre las metas: Resultados y relaciones:
  1. Haga un listado de sus metas: Use herramientas como el SMART, el DOFA, el Principio de Pareto y otras para definir y organizar sus metas de manera clara y relevante. Tener una lista le ayudará a llevar un record sobre lo que está alcanzando y lo que no.
  2. Siga su intuición y su lógica: Permita que su 'voz interior' le guíe de vez en cuando. Se sorprenderá de lo que surge. Pero no se limite a la intuición, use la lógica como respaldo y sea lo más objetivo posible al tomar decisiones finales.
  3. Ame a las personas, utilice las cosas: Recuerde que lo más importante en la vida no son las cosas, sino sus relaciones. Concéntrese en amar a las personas y verá resultados muy positivos. Las cosas solo son temporales, las relaciones permanecerán para siempre.


lunes, 2 de mayo de 2011

Marcharé firme a ejecutar mi misión - Trascendiendo del éxito al significado

"He cumplido mi misión.
Voy a casa en paz."

Inscripción en la tumba de Lord Baden Powell of Gilwell,
Fundador del Movimiento Scout


¿Tiene su vida un sentido y propósito claro?

'Al que no sabe para dónde va, cualquier bus le sirve', es un dicho que solía decir un pariente político mío. Y tiene razón; si usted no tiene claro para qué existe en esta vida y cómo llegar hacia allá, está desperdiciando su vida y su tiempo al andar sin un rumbo claro, y terminará sus días sin haber dejado un legado en otros.

Haga de cuenta que usted ha muerto hoy... ¿Cómo le gustaría ser recordado? ¿Qué le gustaría que dijera en su lápida? ¿Qué dirían los que le conocieron en vida? ¿Quienes le sobrevivirán? ¿Cuales habran sido sus mayores logros? ¿Qué dejó sin terminar?

Tener claro para dónde va, le permite tener un rumbo en la vida y un propósito; le permite dejar preparado un legado para quienes deja acá y establecer un recordatorio de quién usted fue. Hágase el siguiente test:

¿Marcha usted a una misión?
  1. ¿Tiene usted una imagen clara de hacia dónde se dirige su vida?
  2. ¿Ha establecido usted metas para su vida y pasos de acción para alcanzarlas?
  3. ¿Se siente bien y satisfecho con las metas que trazó?
  4. ¿Tiene una manera de verificar el cumplimiento de dichas metas?
  5. ¿Tiene claros su valores y principios, y los involucra en sus metas?
  6. ¿Ha puesto por escrito su misión, su visión y sus principios personales de vida?
  7. ¿Conocen otros sus metas y propósito?
  8. ¿Tiene mentores que le ayuden a alcanzar sus metas?
  9. ¿Cree usted que está alcanzando el éxito?
Si la mayoría de respuestas a estas preguntas fue negativa, es hora de hacer cambios. No permita que su vida termine sin sentido en esta tierra. Usted fue creado y diseñado de tal manera que pueda cumplir con su misión acá. Esta tierra es su campo de entrenamiento para el más allá. Aprovéchelo al máximo.

El poder de tener claro nuestro propósito y misión

Cuando tenemos bien claro hacia dónde queremos llegar, contamos con una gran ventaja en vida. Perderemos menos tiempo en cosas y actividades infructuosas, y podremos enfocarnos claramente en lo que deseamos alcanzar. Esto garantiza el éxito, siempre y cuando perseveremos. Pero antes de entrar en detalles de cómo alcanzar el propósito en la vida, debemos aclarar los términos usados:
  1. Propósito y misión: Definen el para qué existo, por qué razón estoy en esta tierra y cuál creo yo -basado en mi diseño personal- es la misión que debo cumplir en esta tierra durante mi existencia. La misión siempre estará relacionada con otros, pues fuimos creados como seres relacionales. Nuestro propósito básico siempre es dar algo de nosotros para hacer crecer a los demás. No podremos cumplir nunca nuestra misión en la tierra si no contamos con los demás y si solo trabajamos para nosotros mismos. Conócete bien a ti mismo para saber cómo fuiste diseñado y así tener más claro cuál puede ser tu propósito en la vida. Para ello te podemos ofrecer el Programa 'Vida Abundante', que cuenta con todas las herramientas necesarias para conocerte y definir un plan de vida claro. Procure redactar en una, máximo dos oraciones su misión de vida, y revise regularmente su rumbo.
  2. Visión: Es la manera en que espero alcanzar mi propósito. Mientras que el propósito es más general y menos tangible, la visión ya se trata del cómo me imagino que podré desarrollar mi misión de vida. Con qué estrategias y herramientas lo haré. Redacte su visión en una o dos oraciones cortas, y revísela regularmente, ya que está cambiará con el tiempo, mientras se acerca cada vez más a su propósito y descubre nuevas posibilidades de desarrollarla.
  3. Metas y estrategias: Son los pasos de acción concretos que tengo pensados desarrolalr para alcanzar la visión. Al establecer metas debo tener muy en cuenta que estas estén bien redactadas y sean específicas, medibles, manejables, realistas y oportunas. Pero no se limite a redactar las metas, tenga en cuenta los posibles problemas que puedan surgir en el desarrollo de las metas y desarrolle estrategias correspondientes (el 'plan B').
  4. Roles: Se trata del lugar y la función relacionada con mi propósito en la vida. Defínalo de acuerdo a su propósito. Esto le ayudará a no meterse en cosas que no tienen nada que ver con sus metas y le permitirá entender su aporte a la vida de los demás. Así podrá establecer mejores relaciones de equipo, pues cada rol cumple una función dentro de un todo que solo funciona cuando cada uno asume su rol, trabaja en equipo y se alía con otros para alcanzar propósitos comunes.
Pasos para alcanzar nuestro propósito:
  1. Tenga claro su propósito: Defina claramente para qué existe y a dónde quiere llegar. Téngalo por escrito.
  2. Apasiónese con su propósito: Enfóquese en él y disfrútelo. Cuéntele a otros sobre su misión y visión de vida, y busque desarrollarse al máximo para alcanzarla. Lea sobre ella y escuche los testimonios de otros en las mismas áreas de su propósito. Deje que su propósito se vuelva su pasión.
  3. Dedíquese de todo corazón a su propósito: Métale la ficha. Trabaje en alcanzarlo y en desarrollarlo lo mejor posible. Permita que todas las áreas de su vida estén alineadas con su misión en la vida. Eso le ayudará que sea más sencillo alcanzarla.
  4. Nunca se dé por vencido con su propósito: El éxito no se logra de un día para otro. Alcanzar el éxito real toma tiempo y es un proceso que requiere de paciencia y perseverancia. No se rinda si siente que ha hecho todo y no ve resultados... el tiempo le premiará su perseverancia. Recuerde: podría estar a solo un paso de alcanzarlo. Si se da por vencido, nunca lo sabra.

lunes, 25 de abril de 2011

Internalizaré los Principios Correctos - Haciendo lo que es correcto.

"Uno nunca sabe que una línea está torcida,
a menos que tenga una línea recta para compararla".

Sócrates - Filósofo Griego


Haga siempre lo que es correcto

De los principios para alcanzar el éxito, este es tal vez uno de los más importantes. Hoy en día vemos que la confianza en otros se ha perdido. Y esto se debe especialmente a que las personas y empresas en su mayoría no viven los principios que predican. El problema no es solo de unos pocos individuos. La pérdida de valores y principios claros se vé en todas las áreas de la sociedad: el gobierno, las artes, la familia, la educación, la economía, los medios, la ecología e incluso en la iglesia. En todo lado vemos una creciente corrupción.

Hoy sabemos que una de las principales razones de la última crisis financiera fue precisamente la pérdida de la confianza en las empresas y bancos causantes de la crisis, al falsificar e inflar ellas los números y ganancias que supuestamente tenían. Cuando la realidad salió a la luz, todo explotó y las empresas y bancos perdieron toda su credibilidad. Los inversores retiraron sus dineros y las empresas se desplomaron financieramente, varias de ellas quebrando. El efecto dominó que esto generó, fue el que terminó causando una grave crisis económica mundial, de la cual ha sido dificil recuperarse para muchas empresas, especialmente para aquellas que no tenían prácticas éticas y de principios.

Hacer lo correcto y de la manera correcta siempre paga bien. Puede que dure un poco, pero siempre pagará y las mentiras y corrupción que se tratan de ocultar en los diferentes estamentos de una sociedad, siempre saldran a la luz destruyendo y perjudicando a muchos. El cambio comienza en cada uno de nosotros. Por eso expongo a continuación unos pasos que le ayudarán en el proceso de crear los pensamientos y principios de vida que le ayudarán a alcanzar el éxito.

A. Evalúe sus valores personales: Aunque usted no lo vea así, sus valores personales son visibles en todo lo que hace a través de su ejemplo. Usted necesita tener claro, cuáles son los valores que están dirigiendo su vida. Winston Churchill lo expresó así: 'Si no tenemos la ética o los principios morales que nos den sustancia y autoridad, si estamos vacíos en las cosas que nos importan, entonces no podremos ser los modelos que deseamos ser. El cambio comienza con nuestro propio sistema de valores. Y si los valores de nuestra sociedad están declinando, es nuestra culpa, no la de otros'. Para evalúar sus valores respóndase sinceramente las siguientes preguntas:
  1. ¿Cómo invierto mi tiempo libre?
  2. ¿En qué gasto mi dinero?
  3. ¿Quiénes son mis modelos de vida?
  4. ¿En qué pienso la mayoría del tiempo, especialmente cuando estoy a solas?
Recuerde que somos lo que pensamos. Cómo vimos en el principio anterior, nuestros pensamientos definirán nuestro destino.

B. Defina su propia matríz ética y filosófica: ¿En qué cree usted? ¿Qué es lo que realmente importa para usted? Si usted no tiene claro la respuesta a estas preguntas, no tendrá claro tampoco cuales son sus principios, ni hacia donde está dirigiendo su vida. Defina para usted qué principios y valores no son negociables bajo ninguna circunstancia. Establezca un código de ética personal y una filosofía de vida que le guíe a los valores que espera vivir. Si quiere conocer mejor su sistema actual de valores para tomar mejores decisiones, escríbanos a training@ikhthus.org y  pregunte por el Perfil TiCS.

C. Aprenda la perspectiva correcta de las cosas: Además de entender cómo es usted y qué valores ha definido ya para su vida, usted debe evaluar esos valores y contrastarlos con los valores y principios universales (aquellas verdades absolutas ya definidas como tal) para saber si lo que escogió como valor realmente le ayudará a lograr el éxito, sin pasar por encima de los demás. La principal fuente de comparación de esa 'línea recta' y esos principios universales es la misma Biblia. En ella están contenidos cientos de principios que han sido probados y aprobados por cientos de generaciones y culturas como verdaderos y válidos para todos los contextos. Estúdielos y compare con su propia vida. Otra herramienta que podemos ofrecerle son los principios de la Red Business Network. Pregúntese también lo siguiente:
  1. ¿Lo que estoy haciendo (o voy a hacer) es totalmente legal? ¿O estaré violando alguna ley o norma de la institución, por simple que sea?
  2. ¿Es ecuánime y justo para todos los implicados?
  3. ¿Cómo me hará sentir personalmente? ¿Estaría orgulloso de haberlo hecho? Si mi familia se enterara o si fuera publicado en los medios, ¿me sentiría igual?
  4. ¿Es correcto? ¿Puedo cotejarlo con mi línea recta y ver que es igual?
Para formarnos en la verdad y en los principios correctos, le recomiendo trabajar en los siguiente:
  • Lea las obras de personas de principios: Empieze con la Biblia y las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles. Estudie también los principios originales del movimiento scout planteados por Lord Baden Powell de Gilwell. Lea las biografías de personajes que fueron ejemplo de vida en cuanto a estos principios: la madre Teresa de Calcuta, Mahatma Ghandi, Martin Luther King, etc.
  • Únase o cree grupos de estudio: Busque otras personas que quieran mejorar sus valores y principios. Estudie con ellos sobre los principios. Pude usar las herramientas de la Red Business Network para ello. Mentoreénse mutuamente y llamense a cuentas.
  • Aprenda de las lecciones de la vida: La vida está enseñándonos lecciones constantemente. De nosotros depende si aprendemos algo de ellas o no. Cada vez que usted fracasa o logra un éxito; cada vez que se repite una situación que ya antes había vivido, la vida está tratando de enseñarle algo. Escúchela y aprenda lo que debe. hasta que no lo haga, no pasará al siguiente nivel.
D. Ajuste sus valores y principios con las acciones correctas: No solo aprenda cuales son los principos correctos, vívalos. Siga las siguientes recomendaciones para llevar a la práctica los principios que desea aplicar a su vida:
  1. Grábese el principio en su mente: Trabájelo de diferentes maneras hasta que esté bien metido en su mente. Recuerde que lo que piensa es lo que lleva a la acción. Piense muchas veces y de diferentes maneras en el principio que desea internalizar.
  2. Busqué maneras de poner en práctica el principio: Busque diferentes oportunidades y situaciones en las que pueda practicar el principio. Recuerde que la práctica hace al maestro.
  3. Agende esa práctica: Pónga claramente las acciones relacionadas con ese principio en sus agenda. Deles fecha y hora para ser realizadas y aténgase a ello. Recuerde que lo que no se agenda, tampoco se hace.
E. Revise y evalúe regularmente su crecimiento: Guíar la vida es como guíar un barco; si usted no está constantemente ajustando el rumbo, puede perderse o chocar. Al revisar y ajustar su vida, hágase las siguientes preguntas:
  1. ¿Incluí en mi agenda diaria los principios y la filosofía adoptada?
  2. ¿Cumplí con mi agenda tal y como la planifiqué?
  3. ¿En qué usé mi tiempo libre?
  4. ¿En qué gasté mi dinero?
  5. ¿Qué pensamientos permití en mi mente?
  6. ¿Cómo concidieron mis valores con mis acciones?
F. Toque la vida de los demás con estas verdades: No es suficiente con que usted viva los principios correctos. Si su vida y su ejemplo no impactan las vidas de los demás como para traer transformación a ellas, no está logrando cambiar la sociedad y todo seguirá igual. Debería preguntarse entonces, si su influencia y su liderazgo son realmente representativos. Cuando transmita su vida y sus valores, tenga en cuenta los siguientes puntos:
  1. Hágalo personalmente: Relaciónese con otros, hábleles de su aprendizaje de vida y de los principios que ha ido descubriendo. Escuche las vivencias de los otros. Enseñe lo que ha aprendido.
  2. Muéstrelo positivamente: No sea pretencioso, ni muestre los principios como una carga. No imponga las verdades y principios, actúe en amor y respeto hacia los demás. Comparta y responda de acuerdo a las necesidades del otro.
  3. Demuéstrelo prácticamente: Más importante que hablar de los principios: vívalos. Su ejemplo hablará mas fuerte que sus palabras. No podrá enseñarle nunca a otros algo que usted mismo no vive. Sea usted mismo el ejemplo de ese principio.
  4. Vívalo paciéntemente: No se impaciente si las personas no responden inmediatamente a lo que usted les plantéa. Tenga paciencia. Recuerde que fue un proceso en usted y que también lo será en el otro. Algunos responderán más rápido, otros tomarán mucho tiempo. Recuerde que usted solo estará sembrando y que lo sembrado tomará tiempo en crecer. Puede que usted no sea quién coseche al final, pero habrá puesto la semilla que llevó al cambio del otro.
Resumiendo entonces: Comuniqué los valores enseñándolos y viviéndolos.

jueves, 31 de marzo de 2011

Principios para alcanzar el éxito auténtico

"La fe en sí mismo constituye el primer secreto del éxito."
Anónimo

"El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir;
yo he venido para que tengan vida,
y para que la tengan en abundancia."
Jesús de Nazareth

Toda persona en la tierra anhela el éxito. Pero, ¿sabemos realmente qué es el éxito? ¿Cómo lo podemos definir? En general estamos acostumbrados a relacionar o incluso definir el éxito de acuerdo a cuanto sea nuestra prosperidad financiera, a la posición que ocupemos dentro de la sociedad, al poder y la influencia que tengamos ante otros, al prestigio y reconocimiento que nos den otros, y finalmente a la capacidad que tengamos de ofrecernos placer (viajes, restaurantes, lujos, etc.). Así nos ha formado la sociedad y los medios de comunicación. Se trata de la cultura del materialismo. ¿Pero será esto realmente el éxito?

Déjeme preguntarle algo: ¿Cree usted que la madre Teresa de Calcuta fue exitosa? ¿Qué tal de Jesús de Nazareth, lo consideraría exitoso? Creo que ninguno de nosotros se atravería a decir que estos personajes de la historia no fueron exitosos. Sin embargo, ninguno de ellos tuvo se éxito basado en los conceptos del materialismo. Ambos incluso predicaron y vivieron apenas con lo necesario para vivir.

Ahora veamos el otro lado de la moneda: Glenn Bland, autor del libro 'Success' (Éxito) describe una reunión realizada en 1923 en el Hotel Edgewater Beach de Chicago. A esa reunión asistieron grandes personajes del mundo finaciero, todos considerados por la mayoría como exitosos: Charles M. Schwab, magnate de la industria y el acero, quien trabajó con Andrew Carnegie; Samuel Insull, inovador e inversor, quien contribuyó grandemente a crear la infraestructura eléctrica de los Estados Unidos; Howard Hopson C., financista y ejecutivo de utilidades, presidente de la mayor empresa de gas en Estados Unidos; Arthur William Cutten, conocido negociante de alimentos; Richard Whitney, banquero, inversor y consultor, quién en ese entonces era el presidente de la bolsa de valores de Nueva York; Albert Fall, senador de los Estados Unidos y Secretario del Interior bajo el presidente Warren G. Harding; Jesse Livermore, reconocido como el más grande especulador de la bolsa de todos los tiempos; Ivan Krueger, ingeniero civil, financista, empresario e industrialista, logró crear uno de los imperios empresariales más grandes del mundo; y por último, Leon Fraser, en ese entonces presidente del Bank of International Settlements. Estas personas eran los 'duros' de las finanzas y el éxito en ese entonces. Nadie jamas se hubiera atrevido a decir que eran unos fracazados. Sin embargo, 25 años después, la mayoría de ellos estaba en quiebra, o eran perseguidos por la justicia, o se habían suicidado. ¿Qué había pasado con todo el éxito que tuvieron?

El reconocido coach Ron Jenson, director de Future Achievement International, hizo una investigación entre varios cientos de líderes del más alto nivel alrededor del mundo, y les preguntó: 'Al final de su vida, ¿cómo sabrá si tuvo éxito?' La respuesta de estos líderes fue reveladora: Ninguno de ellos dijo que el éxito se mediría de acuerdo a su prosperidad, posición, poder, prestigio y/o placer. En cambio obtuvo respuestas como las siguientes:
  • 'Nunca nadie en su lecho de muerte ha dicho que hubiera querido trabajar más'.
  • 'Nunca vi una carrosa fúnebre remolcando los bienes de alguién a su tumba'.
  • '¿Qué habra sido de mis hijos?'
  • '¿Será que tuve una vida fructífera y plena en lo personal?'
  • '¿Habré influido positivamente en alguna vida?'
  • '¿Cuál es el legado que dejé?'
  • '¿Formé relaciones profundas y trascendentes?'
  • '¿Realmente amé a mi cónyuge y a mis hijos?'
  • '¿Marqué la diferencia en la vida de alguién?

La madre Teresa de Calcuta, nunca tuvo para sí toda esa prosperidad, fama, lujos, etc. Y sin embargo, todo lo que requería para su trabajo le llegaba. Nadie la hubiera considerado no exitosa. Lo fue, y mucho. Pero ella entendía que su éxito no se basaba en lo que ella obtuviera, sino en lo que ella estaba en capacidad de dar. El éxito entonces dependerá de lo que usted haga con lo que Dios le permite tener, para que pueda desarrollar su misión en la vida, mientras edifica y fortalece a otros.

El éxito real depende en verdad de tres cosas: sus actitudes, sus creencias y sus compromisos.

En los próximos blogs estaré presentándole a usted los 10 principios 'OPTIMIZARÉ' de vida, descubiertos por el coach Ron Jenson, y que le ayudarán a desarrollar su máximo potencial y alcanzar el éxito auténtico:
  1. Optaré por iniciar la acción: Cómo desarrollar hábitos proactivos y una disciplina personal.
  2. Procuraré alcanzar el signifcado personal: Cómo construir una auto imagen fuerte y aprender a manejar la crítica.
  3. Todo lo negativo lo eliminaré de mi vida: Cómo tratar con temores, problemas y otras dificultades.
  4. Internalizaré los principios correctos: Cómo vivir un estilo de vida guiado por valores que se reflejan en la casa y el trabajo.
  5. Marcharé firme a ejecutar mi misión: Cómo desarrollar y entender la misión, la visión y el propósito de vida personal.
  6. Integraré toda mi vida para alcanzar el éxito: Cómo desarrollar el balance personal de actitudes, prioridades y metas.
  7. Zarparé hacia mi meta, cuidando de los demás: Cómo escuchar, confrontar, empatizar y mentorear a los demás.
  8. Arduamente mantendré mi rumbo: Cómo mantenerse enfocados y no darse por vencidos en los asuntos importantes.
  9. Rigurosamente alinearé mis objetivos: Cómo hacer las correcciones de curso correspondientes y tratar con los cambios constantes.
  10. Energizaré mi vida interior: Cómo vivir una vida basada en un carácter bien cultivado.
Cada uno de estos principios son la clave para alcanzar el verdadero éxito. No se los pierda. Estaré hablando de cada uno de ellos en los próximos blogs.