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miércoles, 8 de junio de 2011

Energizaré mi vida Interior - El Principio más importante de todos...

"...en medio de la prosperidad económica,
sufrimos de hambre espiritual."

Norman Vincent Peale

"La vida no es aceptable
a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía,
debe haber un equilibrio natural entre ellos
y deben experimentar un respeto natural el uno por el otro."

David Herbert Lawrence

"La grandeza de un hombre
estriba en la fuerza de su espíritu."

Anónimo


Tal vez el principio más importante y a la vez el más olvidado es este: la importancia de que nuestra vida interior esté en balance con la exterior. Tristemente hay muchas personas que muestran una maravillosa vida hacia los demás, pero por dentro sus vidas son un completo desastre. De lo que hay en el corazón del hombre, mana lo que se mostrará hacia los demás. Nuestro carácter se basa en la fuerza de nuestro espíritu. Y nuestro espíritu es el hálito de vida que Dios sopló en nosotros cuando nos creó. Por eso, para energizar nuestro espíritu debemos volver a la fuente: a Dios mismo.

Debido a que somos cuerpo, alma y espíritu, es importante que si deseamos éxito en la vida, debemos tener todas las áreas en balance. Ya estudiamos los principios relacionados con el alma y el cuerpo, ahora veremos el principio relacionado con el espíritu. Y ya que el espíritu es nuestra conexión con Dios, aquí viene a ser importante la evaluación de nuestras creencias. Sin embargo hay que hacer una alcaración acá: ser personas espirituales no tiene nada que ver con ser personas religiosas. Mientras que la religión y la religiosidad se basan en las reglas y lineamientos de una religión o doctrina, la espiritualidad se basa en la relación que tenemos con Dios y el cómo la reflejamos hacia los demás. La religiosidad nos puede llevar hacia el legalismo y la discriminación. La espiritualidad necesariamente nos llevará a una mejor relación con Dios y los demás.

¿Por qué es tan importante este principio?
  1. Es la fuente de nuestra fortaleza: Nuestra fortaleza emocional y personal depende de nuestra fortaleza espiritual. Las personas que tienen un claro sistema de valores y principios espirituales, suelen ser más exitosas, ya que tienen de dónde fortalecerse cuando las cosas no salen como lo esperaban. Todo en nuestra vida, cada área de ella, depende de nuestro estado espiritual. Cuando tenemos claro quienes somos y para qué existimos, es mucho más fácil enfocar nuestra vida hacia el éxito. La espiritualidad nos ayuda a encontrar esa fuente de fortaleza y propósito para la vida.
  2. Es la base de las sociedades que perduran: Todas las sociedades y empresas que han perdurado, son aquellas que han fundamentado sus principios y valores en principios y valores espirituales universales. Los principios universales dan confianza y credibilidad, porque ya han sido probados y aprobados a lo largo del tiempo, y se sabe que no solo funcionan, sino que generan la base para cualquier relación de confiabilidad.
  3. Es el secreto de nuestra satisfacción: Cuando nuestra vida está fundamentada en estos principios nos volvemos más confiables y generamos mejores relaciones. Nuestra palabra cobra sentido y credibilidad. Eso genera una mayor satisfacción en nosotros.
¿Qué nos ofrece la fe?

Cuando se habla de fe, muchas personas creen que se está hablando de iglesia o religión. Sin embargo, la fe es más que asistir a una iglesia o cumplir los ritos de una religión. Cuando se trata de fe, se trata de creer. Creer en un Dios que está a favor nuestro y bos ha dado un propósito en la vida. Creer que ese mismo Dios quiere lo mejor para nosotros y que todos los procesos que vivimos en la vida tienen el propósito de hacernos crecer; que son para bien. Creer también es confiar. Entender que la palabra que ese Dios dió, la cumple y que en ello podemos descansar. Además de eso la fe nos permite tener:
  1. Un lugar de pertenencia y un sentido de comunidad: Cuando nos adherimos a una creencia y empezamos a compartir con otros que tienen las mismas creencias, encontramos una comunidad en la cual tendremos el apoyo espiritual y emocional necesario para seguir creciendo. Ser parte de algo más grande que nosotros nos permite trabajar en equipo con otros por el bienestar de todos y de otros. Nos permite dar, de lo que hemos recibido.
  2. Un sentido de propósito y misión, por el cual vale la pena morir: A través de los principios universales y la creencia en Dios, podemos encontrar claridad sobre la razón de nuestra existencia y el propósito de nuestra vida. Saber quién soy y para que existo, ayuda a definir metas claras de vida, que me permitirán ser más efectivo y trabajar en algo que me apasiona y me llena, al punto que renunciamos a todo lo demás, con tal de alcanzar esos deseos concretos.
  3. Una perspectiva de vida positiva y contentamiento: Cuando abrazamos una creencia en un Dios, como el Dios de la Biblia, el Dios que habla de que él mismo es amor y de la importancia de amarnos los unos a los otros, cambia nuestra perspectiva de vida. Si entendemos que fuimos creados a la imagen de ese Dios, para ser como él, con muchas de sus características: creatividad, amor, autoridad, etc., veremos que nuestra forma de ver la vida cambia. Cuando comprendemos su cuidado por nosotros y su creación, aprendemos a estar más satisfechos con todo, pues entendemos que todo lo que vivimos en la vida nos puede servir para bien.
Concéntrese en 'ser', antes que en 'hacer'
Es importante hacer acá una aclaración y advertencia. La mayoría de personas se enfocan en la vida en hacer muchas cosas para alcanzar el éxito. Pareciera que la idea es que, mientras más ocupado estés, más exitoso serás. Sin embargo, la realidad es diferente. Mientras más ocupado estás más pierdes de ti mismo y de la vida. Muchos grandes empresarios perdieron sus familias, sus hijos, sus relaciones, porque estaban tan ocupados en ser exitosos, que se olvidaron de ser ellos mismos. Al final de sus días, la mayoría concuerda en que les hubiera gustado pasar más tiempo con sus hijos o su esposa o con amigos. Cuando le damos importancia al cultivo de nuestra espiritualidad, nos damos cuenta que pronto cambian nuestras prioridades: de pasar a enfocarnos en el 'quehacer', pasamos a comprender la importancia y relevancia del 'ser'. Las personas realmente exitosas no han sido tanto las que han hecho mucho, sino las que han sido grandes. Trabaja en ti mismo, en ser quién debes ser, con todo tu potencial, con todo lo que puedes dar... el resto vendrá por sí solo.

Cultive la espiritualidad, no la religiosidad
Hay una gran diferencia entre religiosidad y espiritualidad. La religiosidad suele estar relacionada con una religión y un lugar de culto a un dios específico. La espiritualidad en cambio no debende de lugar ni grupos religiosos específicos. Simple y llamamente depende de nuestra relación directa y personal con Dios. La religiosidad espera de ti un comportamiento externo de cierta forma; está basado en reglamentos y normas que deben ser cumplidas para que 'des la talla'; pretende ser perfecta, pero es estática y no se desarrolla; es cerrada (solo puedes ser parte, si perteneces a cierto grupo), secreta (no todo el mundo sabe lo que sucede en realidad) y se convierte en una parte privada de nuestras vidas, que pocas veces compartimos con otros, o que nos lleva incluso a alejarnos de los demás; y suele ser dominante, negativa y manipuladora. La espiritualidad en cambio, fortalece el carácter interno de las personas y les ayuda a ser mejores personas; se relaciona con Dios y con los demás; es progresista y va generando crecimiento; genera una actitud sincera y transparente, te permite ser tu mismo; y además es atractiva y convincente. Si usted desea cultivar una espiritualidad sana, trabaje en lo siguiente:
  1. Tome tiempo para hablar con Dios y escucharle: Saque tiempo en su agenda para pasarlo hablando y escuhando a Dios. Medite, lea la Biblia y ore directamente a Dios, Y permítale a él que le hable a su corazón y espíritu. Haga de ello un hábito.
  2. Medite en lo que él tiene que decirle: Escuche lo que Dios le dice y medítelo: Piense en lo que debe cambiar o hacer diferente. Aproveche ese tiempo para evaluarse a sí mismo y generar acciones concretas de cambio.
  3. Exprese su fe y creencia en él: Muestre su fe al reunirse con otros que tengas las mismas creencias, al mostrar el amor de Dios con su ejemplo a quienes le rodean y al contarle a otros de sus experiencias y crecimiento espiritual, pero siempre sin forzar a los demás a creer lo que usted cree. Sea siempre respetuoso, entendiendo que Dios mismo es quién se encarga de convencer a los demás a entrar en una relación con él.


lunes, 25 de abril de 2011

Internalizaré los Principios Correctos - Haciendo lo que es correcto.

"Uno nunca sabe que una línea está torcida,
a menos que tenga una línea recta para compararla".

Sócrates - Filósofo Griego


Haga siempre lo que es correcto

De los principios para alcanzar el éxito, este es tal vez uno de los más importantes. Hoy en día vemos que la confianza en otros se ha perdido. Y esto se debe especialmente a que las personas y empresas en su mayoría no viven los principios que predican. El problema no es solo de unos pocos individuos. La pérdida de valores y principios claros se vé en todas las áreas de la sociedad: el gobierno, las artes, la familia, la educación, la economía, los medios, la ecología e incluso en la iglesia. En todo lado vemos una creciente corrupción.

Hoy sabemos que una de las principales razones de la última crisis financiera fue precisamente la pérdida de la confianza en las empresas y bancos causantes de la crisis, al falsificar e inflar ellas los números y ganancias que supuestamente tenían. Cuando la realidad salió a la luz, todo explotó y las empresas y bancos perdieron toda su credibilidad. Los inversores retiraron sus dineros y las empresas se desplomaron financieramente, varias de ellas quebrando. El efecto dominó que esto generó, fue el que terminó causando una grave crisis económica mundial, de la cual ha sido dificil recuperarse para muchas empresas, especialmente para aquellas que no tenían prácticas éticas y de principios.

Hacer lo correcto y de la manera correcta siempre paga bien. Puede que dure un poco, pero siempre pagará y las mentiras y corrupción que se tratan de ocultar en los diferentes estamentos de una sociedad, siempre saldran a la luz destruyendo y perjudicando a muchos. El cambio comienza en cada uno de nosotros. Por eso expongo a continuación unos pasos que le ayudarán en el proceso de crear los pensamientos y principios de vida que le ayudarán a alcanzar el éxito.

A. Evalúe sus valores personales: Aunque usted no lo vea así, sus valores personales son visibles en todo lo que hace a través de su ejemplo. Usted necesita tener claro, cuáles son los valores que están dirigiendo su vida. Winston Churchill lo expresó así: 'Si no tenemos la ética o los principios morales que nos den sustancia y autoridad, si estamos vacíos en las cosas que nos importan, entonces no podremos ser los modelos que deseamos ser. El cambio comienza con nuestro propio sistema de valores. Y si los valores de nuestra sociedad están declinando, es nuestra culpa, no la de otros'. Para evalúar sus valores respóndase sinceramente las siguientes preguntas:
  1. ¿Cómo invierto mi tiempo libre?
  2. ¿En qué gasto mi dinero?
  3. ¿Quiénes son mis modelos de vida?
  4. ¿En qué pienso la mayoría del tiempo, especialmente cuando estoy a solas?
Recuerde que somos lo que pensamos. Cómo vimos en el principio anterior, nuestros pensamientos definirán nuestro destino.

B. Defina su propia matríz ética y filosófica: ¿En qué cree usted? ¿Qué es lo que realmente importa para usted? Si usted no tiene claro la respuesta a estas preguntas, no tendrá claro tampoco cuales son sus principios, ni hacia donde está dirigiendo su vida. Defina para usted qué principios y valores no son negociables bajo ninguna circunstancia. Establezca un código de ética personal y una filosofía de vida que le guíe a los valores que espera vivir. Si quiere conocer mejor su sistema actual de valores para tomar mejores decisiones, escríbanos a training@ikhthus.org y  pregunte por el Perfil TiCS.

C. Aprenda la perspectiva correcta de las cosas: Además de entender cómo es usted y qué valores ha definido ya para su vida, usted debe evaluar esos valores y contrastarlos con los valores y principios universales (aquellas verdades absolutas ya definidas como tal) para saber si lo que escogió como valor realmente le ayudará a lograr el éxito, sin pasar por encima de los demás. La principal fuente de comparación de esa 'línea recta' y esos principios universales es la misma Biblia. En ella están contenidos cientos de principios que han sido probados y aprobados por cientos de generaciones y culturas como verdaderos y válidos para todos los contextos. Estúdielos y compare con su propia vida. Otra herramienta que podemos ofrecerle son los principios de la Red Business Network. Pregúntese también lo siguiente:
  1. ¿Lo que estoy haciendo (o voy a hacer) es totalmente legal? ¿O estaré violando alguna ley o norma de la institución, por simple que sea?
  2. ¿Es ecuánime y justo para todos los implicados?
  3. ¿Cómo me hará sentir personalmente? ¿Estaría orgulloso de haberlo hecho? Si mi familia se enterara o si fuera publicado en los medios, ¿me sentiría igual?
  4. ¿Es correcto? ¿Puedo cotejarlo con mi línea recta y ver que es igual?
Para formarnos en la verdad y en los principios correctos, le recomiendo trabajar en los siguiente:
  • Lea las obras de personas de principios: Empieze con la Biblia y las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles. Estudie también los principios originales del movimiento scout planteados por Lord Baden Powell de Gilwell. Lea las biografías de personajes que fueron ejemplo de vida en cuanto a estos principios: la madre Teresa de Calcuta, Mahatma Ghandi, Martin Luther King, etc.
  • Únase o cree grupos de estudio: Busque otras personas que quieran mejorar sus valores y principios. Estudie con ellos sobre los principios. Pude usar las herramientas de la Red Business Network para ello. Mentoreénse mutuamente y llamense a cuentas.
  • Aprenda de las lecciones de la vida: La vida está enseñándonos lecciones constantemente. De nosotros depende si aprendemos algo de ellas o no. Cada vez que usted fracasa o logra un éxito; cada vez que se repite una situación que ya antes había vivido, la vida está tratando de enseñarle algo. Escúchela y aprenda lo que debe. hasta que no lo haga, no pasará al siguiente nivel.
D. Ajuste sus valores y principios con las acciones correctas: No solo aprenda cuales son los principos correctos, vívalos. Siga las siguientes recomendaciones para llevar a la práctica los principios que desea aplicar a su vida:
  1. Grábese el principio en su mente: Trabájelo de diferentes maneras hasta que esté bien metido en su mente. Recuerde que lo que piensa es lo que lleva a la acción. Piense muchas veces y de diferentes maneras en el principio que desea internalizar.
  2. Busqué maneras de poner en práctica el principio: Busque diferentes oportunidades y situaciones en las que pueda practicar el principio. Recuerde que la práctica hace al maestro.
  3. Agende esa práctica: Pónga claramente las acciones relacionadas con ese principio en sus agenda. Deles fecha y hora para ser realizadas y aténgase a ello. Recuerde que lo que no se agenda, tampoco se hace.
E. Revise y evalúe regularmente su crecimiento: Guíar la vida es como guíar un barco; si usted no está constantemente ajustando el rumbo, puede perderse o chocar. Al revisar y ajustar su vida, hágase las siguientes preguntas:
  1. ¿Incluí en mi agenda diaria los principios y la filosofía adoptada?
  2. ¿Cumplí con mi agenda tal y como la planifiqué?
  3. ¿En qué usé mi tiempo libre?
  4. ¿En qué gasté mi dinero?
  5. ¿Qué pensamientos permití en mi mente?
  6. ¿Cómo concidieron mis valores con mis acciones?
F. Toque la vida de los demás con estas verdades: No es suficiente con que usted viva los principios correctos. Si su vida y su ejemplo no impactan las vidas de los demás como para traer transformación a ellas, no está logrando cambiar la sociedad y todo seguirá igual. Debería preguntarse entonces, si su influencia y su liderazgo son realmente representativos. Cuando transmita su vida y sus valores, tenga en cuenta los siguientes puntos:
  1. Hágalo personalmente: Relaciónese con otros, hábleles de su aprendizaje de vida y de los principios que ha ido descubriendo. Escuche las vivencias de los otros. Enseñe lo que ha aprendido.
  2. Muéstrelo positivamente: No sea pretencioso, ni muestre los principios como una carga. No imponga las verdades y principios, actúe en amor y respeto hacia los demás. Comparta y responda de acuerdo a las necesidades del otro.
  3. Demuéstrelo prácticamente: Más importante que hablar de los principios: vívalos. Su ejemplo hablará mas fuerte que sus palabras. No podrá enseñarle nunca a otros algo que usted mismo no vive. Sea usted mismo el ejemplo de ese principio.
  4. Vívalo paciéntemente: No se impaciente si las personas no responden inmediatamente a lo que usted les plantéa. Tenga paciencia. Recuerde que fue un proceso en usted y que también lo será en el otro. Algunos responderán más rápido, otros tomarán mucho tiempo. Recuerde que usted solo estará sembrando y que lo sembrado tomará tiempo en crecer. Puede que usted no sea quién coseche al final, pero habrá puesto la semilla que llevó al cambio del otro.
Resumiendo entonces: Comuniqué los valores enseñándolos y viviéndolos.

jueves, 31 de marzo de 2011

Principios para alcanzar el éxito auténtico

"La fe en sí mismo constituye el primer secreto del éxito."
Anónimo

"El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir;
yo he venido para que tengan vida,
y para que la tengan en abundancia."
Jesús de Nazareth

Toda persona en la tierra anhela el éxito. Pero, ¿sabemos realmente qué es el éxito? ¿Cómo lo podemos definir? En general estamos acostumbrados a relacionar o incluso definir el éxito de acuerdo a cuanto sea nuestra prosperidad financiera, a la posición que ocupemos dentro de la sociedad, al poder y la influencia que tengamos ante otros, al prestigio y reconocimiento que nos den otros, y finalmente a la capacidad que tengamos de ofrecernos placer (viajes, restaurantes, lujos, etc.). Así nos ha formado la sociedad y los medios de comunicación. Se trata de la cultura del materialismo. ¿Pero será esto realmente el éxito?

Déjeme preguntarle algo: ¿Cree usted que la madre Teresa de Calcuta fue exitosa? ¿Qué tal de Jesús de Nazareth, lo consideraría exitoso? Creo que ninguno de nosotros se atravería a decir que estos personajes de la historia no fueron exitosos. Sin embargo, ninguno de ellos tuvo se éxito basado en los conceptos del materialismo. Ambos incluso predicaron y vivieron apenas con lo necesario para vivir.

Ahora veamos el otro lado de la moneda: Glenn Bland, autor del libro 'Success' (Éxito) describe una reunión realizada en 1923 en el Hotel Edgewater Beach de Chicago. A esa reunión asistieron grandes personajes del mundo finaciero, todos considerados por la mayoría como exitosos: Charles M. Schwab, magnate de la industria y el acero, quien trabajó con Andrew Carnegie; Samuel Insull, inovador e inversor, quien contribuyó grandemente a crear la infraestructura eléctrica de los Estados Unidos; Howard Hopson C., financista y ejecutivo de utilidades, presidente de la mayor empresa de gas en Estados Unidos; Arthur William Cutten, conocido negociante de alimentos; Richard Whitney, banquero, inversor y consultor, quién en ese entonces era el presidente de la bolsa de valores de Nueva York; Albert Fall, senador de los Estados Unidos y Secretario del Interior bajo el presidente Warren G. Harding; Jesse Livermore, reconocido como el más grande especulador de la bolsa de todos los tiempos; Ivan Krueger, ingeniero civil, financista, empresario e industrialista, logró crear uno de los imperios empresariales más grandes del mundo; y por último, Leon Fraser, en ese entonces presidente del Bank of International Settlements. Estas personas eran los 'duros' de las finanzas y el éxito en ese entonces. Nadie jamas se hubiera atrevido a decir que eran unos fracazados. Sin embargo, 25 años después, la mayoría de ellos estaba en quiebra, o eran perseguidos por la justicia, o se habían suicidado. ¿Qué había pasado con todo el éxito que tuvieron?

El reconocido coach Ron Jenson, director de Future Achievement International, hizo una investigación entre varios cientos de líderes del más alto nivel alrededor del mundo, y les preguntó: 'Al final de su vida, ¿cómo sabrá si tuvo éxito?' La respuesta de estos líderes fue reveladora: Ninguno de ellos dijo que el éxito se mediría de acuerdo a su prosperidad, posición, poder, prestigio y/o placer. En cambio obtuvo respuestas como las siguientes:
  • 'Nunca nadie en su lecho de muerte ha dicho que hubiera querido trabajar más'.
  • 'Nunca vi una carrosa fúnebre remolcando los bienes de alguién a su tumba'.
  • '¿Qué habra sido de mis hijos?'
  • '¿Será que tuve una vida fructífera y plena en lo personal?'
  • '¿Habré influido positivamente en alguna vida?'
  • '¿Cuál es el legado que dejé?'
  • '¿Formé relaciones profundas y trascendentes?'
  • '¿Realmente amé a mi cónyuge y a mis hijos?'
  • '¿Marqué la diferencia en la vida de alguién?

La madre Teresa de Calcuta, nunca tuvo para sí toda esa prosperidad, fama, lujos, etc. Y sin embargo, todo lo que requería para su trabajo le llegaba. Nadie la hubiera considerado no exitosa. Lo fue, y mucho. Pero ella entendía que su éxito no se basaba en lo que ella obtuviera, sino en lo que ella estaba en capacidad de dar. El éxito entonces dependerá de lo que usted haga con lo que Dios le permite tener, para que pueda desarrollar su misión en la vida, mientras edifica y fortalece a otros.

El éxito real depende en verdad de tres cosas: sus actitudes, sus creencias y sus compromisos.

En los próximos blogs estaré presentándole a usted los 10 principios 'OPTIMIZARÉ' de vida, descubiertos por el coach Ron Jenson, y que le ayudarán a desarrollar su máximo potencial y alcanzar el éxito auténtico:
  1. Optaré por iniciar la acción: Cómo desarrollar hábitos proactivos y una disciplina personal.
  2. Procuraré alcanzar el signifcado personal: Cómo construir una auto imagen fuerte y aprender a manejar la crítica.
  3. Todo lo negativo lo eliminaré de mi vida: Cómo tratar con temores, problemas y otras dificultades.
  4. Internalizaré los principios correctos: Cómo vivir un estilo de vida guiado por valores que se reflejan en la casa y el trabajo.
  5. Marcharé firme a ejecutar mi misión: Cómo desarrollar y entender la misión, la visión y el propósito de vida personal.
  6. Integraré toda mi vida para alcanzar el éxito: Cómo desarrollar el balance personal de actitudes, prioridades y metas.
  7. Zarparé hacia mi meta, cuidando de los demás: Cómo escuchar, confrontar, empatizar y mentorear a los demás.
  8. Arduamente mantendré mi rumbo: Cómo mantenerse enfocados y no darse por vencidos en los asuntos importantes.
  9. Rigurosamente alinearé mis objetivos: Cómo hacer las correcciones de curso correspondientes y tratar con los cambios constantes.
  10. Energizaré mi vida interior: Cómo vivir una vida basada en un carácter bien cultivado.
Cada uno de estos principios son la clave para alcanzar el verdadero éxito. No se los pierda. Estaré hablando de cada uno de ellos en los próximos blogs.