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miércoles, 15 de junio de 2011

Simplifica tu Salud - 1: Liberando el ánimo y la felicidad

"La enfermedad hace agradable la salud;
el hambre la saciedad;
la fatiga el reposo."
 
Heráclito de Efeso
 
"Si alguien busca la salud,
pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro
las causas de la enfermedad;
en caso contrario,
abstente de ayudarle."
 
Sócrates
 
 
Casi todo el mundo está de acuerdo que una de las cosas más preciadas que podemos tener es la salud. Sin embargo, es interesante ver que, a pesar de esta forma de pensar, la mayoría de personas no hace nada para cuidar tan preciado bien. Cuando no gozamos de buena salud, todo a nuestro alrededor se ve afectado. A veces nos desanimamos con el cuidado de nuestro cuerpo, porque tenemos la imagen de que nos tocará dejar de lado muchas de las cosas que nos gusta comer o hacer. Pero eso no es completamente cierto. Si nosotros empezamos a cuidarnos temprano, no tendremos que aplicar después tantas restricciones. Pero mientras más nos demoremos en empezar con el cuidado de nuestro cuerpo, más tendremos que restringir después. ¿Qué podemos entonces hacer para cuidar nuestra salud y no morir en el intento? A continuación unos tips...
 
A. Libere de su cuerpo sustancias de felicidad
  1. Muévase: Asegúrese de que cada día tenga por lo menos una media hora de movimiento, preferiblemente al aire libre. Moverse hace que su cuerpo produzca endorfinas que ayudan a que usted sea más feliz. Use las escaleras en vez del asensor o las escaleras eléctricas. Camine hacia su trabajo. Sencillamente busque oportunidades de moverse más.
  2. Sienta el cielo: Mire por lo menos una vez al día de manera conciente al cielo. Sienta la naturaleza, el movimiento de las nubes, el sonidos de las aves y los árboles. Déjese llevar por la belleza de la naturaleza. Haga esto especialmente si está najo estrés... tome entonces un momento para parar de su trabajo y mirar concientemente al cielo y disfrutar la naturaleza. Sus emociones se tranquilizarán.
  3. Sonríase hacia la salud: Cuando se levante, mírese al espejo y sonríase. Recuerde que la risa es de lo mejor para la salud. Busque la sonrisa de los demás: sonríales, verá que la mayoría le responderá con una sonrisa. Vea videos o escuche algo de humor y dése la posibilidad de reir un poco cada día.
  4. Duérmase hacia la felicidad: Duerma lo suficiente y relajado. Para ello recuerde su cuerpo necesita por lo menos 7 y 8 horas de sueño. No coma nada pesado antes de dormir. Un estómago muy lleno le dificultará la dormida. Busque relajarse antes de dormir. Si lleva los problemas del día a su cama, su descanso será muy frágil. Para ello puede tomarse un tiempo para escuchar música suave, orar o meditar antes de dormir. Sencillamente haga que su mente deje atrás los problemas del día, y véase a usted y las situaciones libres de todo lo que le preocupa (eso no hara que desaparezca el problema, pero será como dejarlo a un lado mientras duerme). La oración es una de las mejores herramientas, porque usted sencillamente le entregará a Dios todos sus problemas en una actitud de: encárgate tu, esto ya no es mi problema.
  5. Coma felizmente: En cuanto al alimento, no se trata de tanto de la cantidad como de la calidad de la misma. Sea exigente con lo que come. No permita que entre de todo a su estómago. No necesita restringir lo que come (a menos que realmente sea ya un asunto médico), más importante es que coma balanceado. Recuerde que es un error pensar que porque alguien es vegetariano, es más saludable. Nuestro cuerpo necesita algo de todos los grupos de alimentos para permanecer saludable. La clave no está en eliminar los grupos menos saludables, sino la cantidad de cada uno de los grupos. A continuación algunos alimentos sanos y su efecto en nuestro cuerpo:
          - Mejora la concentración: Aguacate, Espárragos, Zanahorias, Granada.
          - Fortalece músculos y cerebro: Pescado.
          - Fortalece la capacidad de memoria: Leche, Nueces, Arróz.
          - Levanta el ánimo: Jugo de Naranja, Pimentón, Raíces Chinas, Banano.
          - Quita el estrés: Queso asado, Almendras, Levadura de Cerveza.
          - Estimula el bienestar: Fríjoles, Arvejas, Tofu.
          - Estimula el sueño: Pan, Pastas.
          - Estimula las competencias sociales: Langosta, Semillas de Trigo.
          - Fortalece el sistema inmune: Ajo.
          - Aumenta el deseo sexual: Ostras, Chocolate, Frutos con Vaina.
          - Protege de infarto, cancer y mejora el genio: una copa de vino tinto en la noche.

B. Encienda su motivación

Uno de los mayores descubrimientos de la ciencia es, que el hecho de que uno sea feliz o no, no depende tanto de las circunstancias, como de usted mismo. Usted no puede generar la felicidad, pero si crear las condiciones para ello. La felicidad va y viene, pero lo que usted puede hacer, es tener en medio de cualquier situación una actitud positiva. De su actitud depende la manera en que verá cada situación: como una oportunidad de crecer o como un fracaso en su vida. Para asumir una actitud positiva en la vida, siga las siguientes recomendaciones:
  1. Métale la ficha: La felicidad requiere de que usted se entregue de todo a una cosa. Aprenda en ello a fluir de una tarea a otra sin dividir demasiado.
  2. Enfóquese en el momento: Aunque es bueno tener una meta, si nos enfocamos demasiado en la meta, empezamos a preucuparnos por su logro. El futuro es algo que no podemos influenciar, pero usted si puede influir en su ahora. Concéntrese por lo tando en su ahora. Viva cada día a la vez. Siga la recomendación de Jesús: Déje que cada día tenga su propio afán y no se preocupe tanto del futuro.
  3. Concéntrese en una actividad: Procure no estar haciendo cincuentamil cosas a la vez. Haga una actividad a al vez y verá como el ir culminando actividad por actividad le llenará más que tratar de hacer muchas cosas al tiempo. Recuerde: 'El que mucho abarca, poco aprieta'.
  4. Aprenda a disfrutar su trabajo: Véase a usted mismo como la medida de su calidad. No trate de ser lo que no es y disfrute sus dones y habilidades.
  5. Evite trabajar con personas negativas: El negativismo se contagia. Aléjese de las personas con una mala actitud y que solo se quejan todo el tiempo.
  6. Busque un trabajo que pueda controlar: Procure hacer cosas sobre las cuales usted tenga el control. Si usted está haciendo algo que no puede controlar, fácilmente se frustrará y eso afectará su felicidad.
  7. Estructure su libertad: Irónicamente es más fácil disfrutar del trabajo que del tiempo libre. La razón es que el trabajo está planeado y organizado, y al lograr lo que se ha propuesto, usted genera las endorfinas que le hacen feliz. Por eso, haga lo mismo con su tiempo libre. No lo deje al azar. Estructúrelo y planeélo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Energizaré mi vida Interior - El Principio más importante de todos...

"...en medio de la prosperidad económica,
sufrimos de hambre espiritual."

Norman Vincent Peale

"La vida no es aceptable
a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía,
debe haber un equilibrio natural entre ellos
y deben experimentar un respeto natural el uno por el otro."

David Herbert Lawrence

"La grandeza de un hombre
estriba en la fuerza de su espíritu."

Anónimo


Tal vez el principio más importante y a la vez el más olvidado es este: la importancia de que nuestra vida interior esté en balance con la exterior. Tristemente hay muchas personas que muestran una maravillosa vida hacia los demás, pero por dentro sus vidas son un completo desastre. De lo que hay en el corazón del hombre, mana lo que se mostrará hacia los demás. Nuestro carácter se basa en la fuerza de nuestro espíritu. Y nuestro espíritu es el hálito de vida que Dios sopló en nosotros cuando nos creó. Por eso, para energizar nuestro espíritu debemos volver a la fuente: a Dios mismo.

Debido a que somos cuerpo, alma y espíritu, es importante que si deseamos éxito en la vida, debemos tener todas las áreas en balance. Ya estudiamos los principios relacionados con el alma y el cuerpo, ahora veremos el principio relacionado con el espíritu. Y ya que el espíritu es nuestra conexión con Dios, aquí viene a ser importante la evaluación de nuestras creencias. Sin embargo hay que hacer una alcaración acá: ser personas espirituales no tiene nada que ver con ser personas religiosas. Mientras que la religión y la religiosidad se basan en las reglas y lineamientos de una religión o doctrina, la espiritualidad se basa en la relación que tenemos con Dios y el cómo la reflejamos hacia los demás. La religiosidad nos puede llevar hacia el legalismo y la discriminación. La espiritualidad necesariamente nos llevará a una mejor relación con Dios y los demás.

¿Por qué es tan importante este principio?
  1. Es la fuente de nuestra fortaleza: Nuestra fortaleza emocional y personal depende de nuestra fortaleza espiritual. Las personas que tienen un claro sistema de valores y principios espirituales, suelen ser más exitosas, ya que tienen de dónde fortalecerse cuando las cosas no salen como lo esperaban. Todo en nuestra vida, cada área de ella, depende de nuestro estado espiritual. Cuando tenemos claro quienes somos y para qué existimos, es mucho más fácil enfocar nuestra vida hacia el éxito. La espiritualidad nos ayuda a encontrar esa fuente de fortaleza y propósito para la vida.
  2. Es la base de las sociedades que perduran: Todas las sociedades y empresas que han perdurado, son aquellas que han fundamentado sus principios y valores en principios y valores espirituales universales. Los principios universales dan confianza y credibilidad, porque ya han sido probados y aprobados a lo largo del tiempo, y se sabe que no solo funcionan, sino que generan la base para cualquier relación de confiabilidad.
  3. Es el secreto de nuestra satisfacción: Cuando nuestra vida está fundamentada en estos principios nos volvemos más confiables y generamos mejores relaciones. Nuestra palabra cobra sentido y credibilidad. Eso genera una mayor satisfacción en nosotros.
¿Qué nos ofrece la fe?

Cuando se habla de fe, muchas personas creen que se está hablando de iglesia o religión. Sin embargo, la fe es más que asistir a una iglesia o cumplir los ritos de una religión. Cuando se trata de fe, se trata de creer. Creer en un Dios que está a favor nuestro y bos ha dado un propósito en la vida. Creer que ese mismo Dios quiere lo mejor para nosotros y que todos los procesos que vivimos en la vida tienen el propósito de hacernos crecer; que son para bien. Creer también es confiar. Entender que la palabra que ese Dios dió, la cumple y que en ello podemos descansar. Además de eso la fe nos permite tener:
  1. Un lugar de pertenencia y un sentido de comunidad: Cuando nos adherimos a una creencia y empezamos a compartir con otros que tienen las mismas creencias, encontramos una comunidad en la cual tendremos el apoyo espiritual y emocional necesario para seguir creciendo. Ser parte de algo más grande que nosotros nos permite trabajar en equipo con otros por el bienestar de todos y de otros. Nos permite dar, de lo que hemos recibido.
  2. Un sentido de propósito y misión, por el cual vale la pena morir: A través de los principios universales y la creencia en Dios, podemos encontrar claridad sobre la razón de nuestra existencia y el propósito de nuestra vida. Saber quién soy y para que existo, ayuda a definir metas claras de vida, que me permitirán ser más efectivo y trabajar en algo que me apasiona y me llena, al punto que renunciamos a todo lo demás, con tal de alcanzar esos deseos concretos.
  3. Una perspectiva de vida positiva y contentamiento: Cuando abrazamos una creencia en un Dios, como el Dios de la Biblia, el Dios que habla de que él mismo es amor y de la importancia de amarnos los unos a los otros, cambia nuestra perspectiva de vida. Si entendemos que fuimos creados a la imagen de ese Dios, para ser como él, con muchas de sus características: creatividad, amor, autoridad, etc., veremos que nuestra forma de ver la vida cambia. Cuando comprendemos su cuidado por nosotros y su creación, aprendemos a estar más satisfechos con todo, pues entendemos que todo lo que vivimos en la vida nos puede servir para bien.
Concéntrese en 'ser', antes que en 'hacer'
Es importante hacer acá una aclaración y advertencia. La mayoría de personas se enfocan en la vida en hacer muchas cosas para alcanzar el éxito. Pareciera que la idea es que, mientras más ocupado estés, más exitoso serás. Sin embargo, la realidad es diferente. Mientras más ocupado estás más pierdes de ti mismo y de la vida. Muchos grandes empresarios perdieron sus familias, sus hijos, sus relaciones, porque estaban tan ocupados en ser exitosos, que se olvidaron de ser ellos mismos. Al final de sus días, la mayoría concuerda en que les hubiera gustado pasar más tiempo con sus hijos o su esposa o con amigos. Cuando le damos importancia al cultivo de nuestra espiritualidad, nos damos cuenta que pronto cambian nuestras prioridades: de pasar a enfocarnos en el 'quehacer', pasamos a comprender la importancia y relevancia del 'ser'. Las personas realmente exitosas no han sido tanto las que han hecho mucho, sino las que han sido grandes. Trabaja en ti mismo, en ser quién debes ser, con todo tu potencial, con todo lo que puedes dar... el resto vendrá por sí solo.

Cultive la espiritualidad, no la religiosidad
Hay una gran diferencia entre religiosidad y espiritualidad. La religiosidad suele estar relacionada con una religión y un lugar de culto a un dios específico. La espiritualidad en cambio no debende de lugar ni grupos religiosos específicos. Simple y llamamente depende de nuestra relación directa y personal con Dios. La religiosidad espera de ti un comportamiento externo de cierta forma; está basado en reglamentos y normas que deben ser cumplidas para que 'des la talla'; pretende ser perfecta, pero es estática y no se desarrolla; es cerrada (solo puedes ser parte, si perteneces a cierto grupo), secreta (no todo el mundo sabe lo que sucede en realidad) y se convierte en una parte privada de nuestras vidas, que pocas veces compartimos con otros, o que nos lleva incluso a alejarnos de los demás; y suele ser dominante, negativa y manipuladora. La espiritualidad en cambio, fortalece el carácter interno de las personas y les ayuda a ser mejores personas; se relaciona con Dios y con los demás; es progresista y va generando crecimiento; genera una actitud sincera y transparente, te permite ser tu mismo; y además es atractiva y convincente. Si usted desea cultivar una espiritualidad sana, trabaje en lo siguiente:
  1. Tome tiempo para hablar con Dios y escucharle: Saque tiempo en su agenda para pasarlo hablando y escuhando a Dios. Medite, lea la Biblia y ore directamente a Dios, Y permítale a él que le hable a su corazón y espíritu. Haga de ello un hábito.
  2. Medite en lo que él tiene que decirle: Escuche lo que Dios le dice y medítelo: Piense en lo que debe cambiar o hacer diferente. Aproveche ese tiempo para evaluarse a sí mismo y generar acciones concretas de cambio.
  3. Exprese su fe y creencia en él: Muestre su fe al reunirse con otros que tengas las mismas creencias, al mostrar el amor de Dios con su ejemplo a quienes le rodean y al contarle a otros de sus experiencias y crecimiento espiritual, pero siempre sin forzar a los demás a creer lo que usted cree. Sea siempre respetuoso, entendiendo que Dios mismo es quién se encarga de convencer a los demás a entrar en una relación con él.


domingo, 17 de octubre de 2010

Nuestro Hogar: Espejo del Alma - 1ra Parte

No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos, que a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.

René Descartes




Partamos de la premisa que nuestro hogar es el reflejo de cómo está nuestra alma y nuestra vida. Es una representación tridimensional de nuestra vida. Cada uno de los habitantes de una casa, deja huellas imperceptibles de lo que és y vive. Y estás 'huellas' influyen sobre otros de manera indirecta. Por eso es que en muchas religiones existen ritos de 'limpieza espiritual' de una casa o un espacio.

Si ahora combinamos esto con nuestro trabajo de simplificación de nuestra vida, podemos partir de la idea, de que al hacer orden en nuestra casa, hacemos en parte también orden en nuestra vida. Veamos entonces cómo, según cada espacio de un hogar:

1. El sótano o 'cuarto de sanalejo': Nuestro Pasado y lo Desconocido.

La mayoría de cosas que guardamos en un sótano o en el depósito de nuestras casas representan 'asuntos sin concluir' y ataduras con nuestro pasado... aquellas cosas que guardamos 'por si acaso las llegamos a necesitar'.

El el sótano de nuestra alma solemos guardar también muchos recuerdos de asuntos sin resolver o de rencores, depresiones y melancolías insatisfechas. Casi nunca entramos en ese cuarto... no queremos despertar los fantasmas del pasado, ni mucho menos lidiar con algo que todavía nos hiere.

Pero al igual que en una casa, el guardar todo eso e ir acumulandolo día tras día, solo hace que sea cada vez más dificil de esconder.

Hablando prácticamente solo queda una solución: bote lo que hay que botar (cierre ciclos) y ordene lo que hay que ordenar, a través de un buen esquema de organización que haga más fácil encontrar lo que se busque en el momento en que sea necesario.

Con respecto a nuestra vida la recomendación es sencilla: cierre los ciclos que hay que cerrar, perdone, limpie su alma y ordene su vida... cree hábitos que le ayudaran a generar los actos y actitudes correctas ante la vida.

2. El altillo: Ideas y Futuro.

Los altillos siempre son el último piso de una casa... están en el lugar más alto y dan la mejor vista de la casa. Desde allí, hablando del alma, podemos vislumbrar nuestras ideas, convertirlas en una visión e imaginarnos un futuro.

Un altillo abarrotado de cosas es un espacio completamente desaprovechado. Una vida llena de sueños e ideas sin realizar, es una vida condenada a la lamentación... 'Si tan solo hubiera...'.

Un altillo bien organizado, aprovechado y convertido en un buen cuarto creativo, nos da la posibilidad de que nuestros sueños e ideas no se queden solo en eso, sino que se hagan realidad, pues una vez organizado contamos con un 'laboratorio' para ensayar y desarrollar esas ideas. Incluso puede llegar a convertirse en la oficina de nuestro primer negocio o el 'aposento alto' de nuestros mejores tiempos con Dios.

En nuestros hogares tenemos muchos recursos que han permanecido desaprovechados por mucho tiempo. Por eso en los siguientes blogs seguiremos hablando de este tema.